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domingo, 21 de octubre de 2018

JORNADA MICOLÓGICA EN EL POBO

El domingo 28 de octubre tendrá lugar una jornada micológica en la localidad de El Pobo organizada por el Área de Medio Ambiente de la Comarca Comunidad de Teruel

Es una ocasión más para coger la cesta, andar el monte, traer algún hongo y disfrutar el otoño. Las lluvias de estos días reactivarán a los micelios que viven en el suelo. 


Este es el programa:

9.00 Punto de encuentro en el bar de la carretera.

9.15 Paseo por el monte para identificar y recolectar los hongos de interés. Cada cual accederá con su propio vehículo.

12.50 Vuelta al punto de encuentro.

13.00 Charla "Introducción a la micología" a cargo de D. Pedro Blanco Rodrigo, Presidente de la Asociación Micológica Turolense.

14.00 Fin de la jornada

Es una actividad gratuita pero requiere inscripción en el teléfono 987617280. Plazas limitadas.

Recomendable ropa y calzado cómodo, cesta de mimbre, navaja y llevar agua.

domingo, 1 de julio de 2018

ECOLOGÍA DE LA DESPOBLACIÓN. UN CURSO DE LA UNIVERSIDAD DE VERANO DE TERUEL

La Universidad de Verano de Teruel oferta por primera vez un curso que tiene como objeto el analizar los efectos ecológicos del despoblamiento rural en el actual contexto del Cambio Climático, que tendrá lugar del 23 al 25 de julio en Teruel. Lo organiza D. José Manuel Nicolau, veterano investigador sobre temas ecológicos y problemas ambientales en el sur de Aragón además de profesor en el Campus de Huesca (Ciencias Ambientales).  


Entre los ponentes hay técnicos del medio natural, académicos y habitantes-gestores del medio rural. La naturalización y asilvestramiento (rewilding) de los montes en las últimas décadas está cambiando el funcionamiento de los ecosistemas y el flujo de servicios que recibimos de ellos. En este curso se abordarán los procesos biológicos e hidrológico-geomorfológicos involucrados, así como las medidas de gestión a aplicar para optimizar su funcionalidad. Finalmente se reflexionará sobre el papel que puede jugar esta recuperación de la naturaleza en la resolución de las crisis demográfica y socioeconómica que atraviesa el medio rural.

PROGRAMA 

- Cambios ecológicos tras el despoblamiento rural en un contexto de Cambio Climático 
- Cambios en las comunidades vegetales 
- Experiencias de gestión en Teruel: El proyecto Plantando Agua 
- Aspectos socioambientales del despoblamiento rural 
- Gestión forestal de los montes en el siglo XXI

Fechas: del 23 al 25 de julio 
Horas lectivas: 20 
Lugar: Teruel

HORARIO 

Día 23 de julio, lunes 

Mañana 

8:45-9:00 h. Recogida de documentación. 
9:00-11:00 h. Cambios ecológicos tras el despoblamiento rural en un contexto de Cambio Climático. D. José Manuel Nicolau. 
11:00-11:30 h. Descanso. 
11:30-13:30 h. Cambios en las comunidades vegetales. D. Patricio García-Fayos. 

Tarde
16:00-18:00 h. Cambio hidrológicos y geomorfológicos. D. Ignacio López Moreno. 
18:00-18:15 h. Descanso. 
18:15-20:15 h. Historia ecológica de los paisajes mediterráneos: el clima y el ser humano. D. Patricio García-Fayos.

Día 24 de julio, martes 

Mañana 

9:00-11:00 h. Experiencias de gestión de una Naturaleza en cambio: El proyecto Plantando Agua. D. José Manuel Nicolau.
11:00-11:30 h.  Descanso.
11:30-13:30 h. La expansión de los ungulados y sus depredadores. D. Juan Herrero. 

Tarde 

16:00-18:00 h. Aspectos socio-ambientales del despoblamiento rural. D. Javier Oquendo 
18:00-18:15 h. Descanso 
18:15-20:15 h. Mesa redonda. La naturaleza: ¿un activo o una carga para una sociedad rural despoblada? D. Manuel Lázaro; D. Chabier de Jaime; Representante empresarial. Moderador: D. José Manuel Nicolau.

Día 25 de julio, miércoles 

Mañana 

9:00-11:00 h. Gestión forestal de los montes en el siglo XXI. D. Enrique Arrechea. 
11:00-11:30 h. Descanso. 
11:30-13:30 h. Incendios forestales y cambio global ¿oportunidad o catástrofe? D. Alvaro Hernández. 13:30 h. Clausura del curso.

NÚMERO DE PLAZAS: Limitadas.

MATRÍCULA: Tarifa general: 125€. Tarifa reducida: 95€ Tendrán derecho a la tarifa reducida los estudiantes sin trabajo, los desempleados, los jubilados, el personal de la Universidad de Zaragoza y los tutores de prácticas de los alumnos de las distintas titulaciones del Campus de Teruel.

INFORMACIÓN: Fundación Universitaria “Antonio Gargallo”. Universidad de Verano de Teruel. Campus de Teruel de la Universidad de Zaragoza C/Atarazana, 4; 44003 Teruel Tel. 978 618 118 
E-mail: unverter@unizar.es 
Facebook: Universidad de Verano de Teruel Twitter: @uvteruel

jueves, 25 de enero de 2018

TIEMPO DE FEMAR

En las montañas mediterráneas, durante siglos, la economía se ha basado en dos tipos de actividades básicas: la agricultura y la ganadería. Ambas, se han complementado para optimizar la producción y mantenerla en el tiempo. Conseguir la sostenibilidad. No ha sido fácil en un medio físico marcado por la escasez de precipitaciones y por los relieves pronunciados.


En determinados momentos históricos, la sociedad rural se ha visto presionada por factores que han desequilibrado el sistema. El empobrecimiento producido por las guerras o el crecimiento demográfico han provocado la roturación de tierras de escasa aptitud agrícola, en ocasión acompañada de la privatización de comunales. En definitiva, la pérdida de suelo fértil, en el monte y en los campos.

Los suelos agrícolas producen bienes que el agricultor extrae, que retira del terreno. Semillas, frutos, forraje, paja ... contienen nutrientes minerales (nitrógeno, potasio, fósforo y oligoelementos). Año tras año. O cada dos años si, razonablemente, se hacía barbecho.

Los rumiantes domésticos que pastan en los montes o en los campos ganado toman nutrientes orgánicos para crecer, produciendo carne, leche o lana al ganadero. Productos para una economía de mercado. 


Las ovejas, las vacas o las cabras, transforman la biomasa vegetal, fundamentalmente celulosa y lignina, en proteínas y en lípidos. Esta transformación requiere de complejos procesos metabólicos en los que estos animales producen unas sustancias nitrogenadas como residuo (urea y ácido úrico), siendo eliminadas por la orina. Por otro lado, una parte de los restos lignocelulósicos de los alimentos vegetales más fibrosos no llegan a digerirse, a pesar de la la doble digestión que implica la rumia, y se eliminan con los excrementos. 


En su movimiento por el campo, los rumiantes, al orinar o defecar, devuelven al suelo estos materiales que serán integrados en el suelo retornando parcialmente lo extraído. El ganadero, al encerrar el rebaño en las majadas o parideras, hace un acopio de excrementos y orina que se mezclan con la paja o con otros productos vegetales que ha utilizado como cama. Esta mezcla de paja, excrementos y orina forma el fiemo (fem, en catalán). Un producto muy valioso en la economía agraria.


Algunos historiadores sostienen que la enorme importancia de la ganadería en los reinos hispánicos fue el resultado de la necesidad de producir estiércoles destinados para los suelos agrícolas. Y que, antes de la utilización de los abonos de origen mineral, la superficie cultivada se ajustaba a la que podría ser fertilizada por la cabaña ganadera. Esto se rompió con el cambio de régimen, las desamortizaciones, la rotura de los comunales, el colapso de las grandes instituciones ganaderas (Mesta en Castilla y Casa de Ganaderos en Aragón) y de la trashumancia.

Pero ni la ganadería extensiva ha desaparecido ni la agricultura ha dejado de aprovechar los estiércoles, aunque muchos ya provienen de animales estabulados. 

Precisamente en esta época del año comienza a llevarse a los campos el fiemo extraído de las granjas y parideras. Es tiempo de femar.

Y, en el Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra, podemos ver cómo durante estos días de invierno se lleva a los campos el fiemo sacado tras limpiar las majadas y las granjas. En Galve ...


En Allepuz ...


En Jorcas ...


En Aguilar del Alfambra ...


El fiemo se emplea en la agricultura extensiva de los secanos. pero, a menor escala, en los diminutos huertos cercanos a los pueblos que aún funcionan, como este de Camarillas, en el que se puede observar el elevado aporte, en consonancia con los frutos que se le exige a la tierra.


Dentro de unas semanas, conforme el agricultor-ganadero saque un rato, extenderá por el campo ya labrado y preparado con el cultivador el fiemo para envolverlo en la tierra y prepararla para la siembra en el próximo otoño. Como puede verse en este campo de Cedrillas.


Los paisajes que disfrutamos durante nuestras excursiones necesitan de unos protagonistas que son los que los cuidan y mantienen: los agricultores y los ganaderos.

Y de unas labores. Entre otras, el femar. Y esto hay que recordárselo a las nuevas generaciones, cada vez más alejadas del campo, cada vez más inmersas en la vida urbana y sus dinámicas.

Por que el campo no es solo una postal.

domingo, 14 de enero de 2018

OROMEDITERRÁNEO

Según el área de distribución actual de los seres vivos, los geógrafos dividen la superficie terrestre en seis territorios. Estos territorios naturales reciben el nombre de reinos. La mayor parte de Norteamérica, de Asia, la totalidad de Europa y una pequeña parte norte de África forman parte del reino Holártico.

Cada reino, a su vez, se subdivide en otras unidades biogeográficas menores conocidas como regiones. En el reino Holártico hay once regiones. La península Ibérica se encuentra entre dos regiones. La parte norte, que se extiende por Galicia, la cordillera Cantábrica y el Pirineo, pertenece a la región Eurosiberiana (o Medioeuropea). El resto de la península Ibérica lo hace a la región Mediterránea, como buena parte de la península Itálica, Balcánica, el oeste de la de Anatolia y el norte del Magreb. El Alto Alfambra se sitúa, pues, inmerso en la región Mediterránea.

Si se relaciona la distribución geográfica de los seres vivos con la climatología (temperatura y precipitación) de cada territorio se obtienen unos índices bioclimáticos. Estos índices permiten establecer unos grupos de intervalos que se pueden hacer coincidir con los pisos de vegetación observados en cualquier lugar de la Tierra al ascender en altitud o en latitud.

Para la región Mediterránea, el profesor Rivas-Martínez estableció cinco pisos de vegetación. Desde el nivel del mar hasta las altas cimas, en la península Ibérica se pasa por los pisos, inframediterráneo, termomediterráneo, mesomeditarráneo, supramediterráneo, oromediterráneo y crioromediterráneo.

Estos pisos de vegetación se establecen por un índice de termicidad pero, en líneas generales, la temperatura media anual es el factor determinante. Así, el piso oromediterráneo corresponde con aquellas zonas que presentan temperaturas medias anuales comprendidas entre los 8 ºC y los 4 Cº mientras que el supramediterráneo serán aquellas en las que estas se encuentran entre los 12 ºC y los 8 ºC.

Pisos bioclimáticos. Fuente: Especies forestales
Los sector central y norte del alto Alto Alfambra, es decir, los términos de Galve, Camarillas, Aguilar del Alfambra, Jorcas y las partes de menor altitud de Ababuj, El Pobo, Monteagudo del Castillo y Cedrillas, se encuentran en el piso supramediterráneo. Sin embargo, las zonas más altas, aquellas inmersas en las sierras de Gúdar y de El Pobo, incluyendo el valle del Sollavientos, lo están en el piso oromediterráneo. El límite de altitud, en esta parte de la cordillera Ibérica suele encontrarse entre los 1.500 y los 1.600 m.

Estos aspectos térmicos hay que complementarlos con los datos de precipitación. Así, en la península Ibérica se establecen seis tipos de ombroclimas: árido, semiárido, seco, subhúmedo, húmedo e hiperhúmedo.

A las plantas, al estar en permanente contacto a través de sus raíces, también les influyen las características químicas del suelo. Este, a su vez, está muy influenciado por el tipo de roca. En líneas generales, tienden a establecerse dos tipos de sustratos principales: los básicos (generalmente carbonatados, con pH superior a 7) y los ácidos (generalmente silíceos). En el Alto Alfambra, predominan los sustratos básicos, aunque en algunas zonas concretas afloran rocas silíceas.

Imagen ampliada del valle del Alfambra obtenida del Mapa de Series de Vegetación de España (1:400.000). En trama de color rosa rayado (14a) los sectores del piso oromediterráneo
Hace una semana recorríamos las Lomas de Valdespino, en el término municipal de Monteagudo del Castillo. En la Majada Redonda, donde afloran las rocas carbonatadas y la altitud alcanza los 1.600 metros, se mostraba en su esplendor la serie de los pinares, enebrales y sabinares basófilos. Ahí estaba la tríada oromeditarránea propia de las montañas calizas. 


El pino royo (Pinus sylvestris), la chaparra (Juniperus sabina) y el enebro común (Juniperus communis). Es la alta montaña mediterránea que también asoma en el Alto Alfambra.

domingo, 24 de diciembre de 2017

UNA POSTAL DESDE LA VEGA DE CEDRILLAS

Volvía de realizar el sendero que une Cedrillas con el nacimiento del río Mijares. La mañana había mejorado después de una noche heladora luciendo el sol sobre un cielo de intenso color azul.

Poco antes de incorporarme a la carretera puse mi atención en un detalle del paisaje.


Un árbol solitario emergía sobre un campo. Era un peral. Un peral viejo. Para lo avanzado del otoño aún mantenía buena parte de las hojas que, por otra, parte no habían virado al rojo. Cosas de este otoño anómalo, demasiado seco y templado para lo que es habitual en esta parte de la cordillera Ibérica. Posiblemente sea un superviviente de los frutales que se plantaban antaño para abastecer las despensas de las masadas, por entonces llenas de gente. El árbol es un testimonio, otro más, de otro tiempo, de otra forma de vida, de otro modelo agrícola. Desconozco la variedad del peral. Estos frutales tradicionales, bien adaptados al terreno, van desapareciendo con lo que supone de pérdida para la biodiversidad agrícola y de erosión genética.

El peral crecía en lo que hoy es un campo de secano. Es muy probable que antes también lo fuera. El freático es somero, por la cercanía del río Mijares y por tratarse de suelos profundos. Era un rastrojo de cereal, aún por levantar.  

Inmediato, tras el campo, asoma el monte. Un monte sin cubierta arbolada, que permite diferenciar las rocas que lo constituyen. Destaca el relieve en cuesta. La acción erosiva de las aguas superficiales sobre las rocas ha creado un resalte que emerge con fuerza en el paisaje.

En esta ladera del Alto Mijares afloran arcillas, areniscas y calizas que fueron depositados en mares someros durante el final del Jurásico (Malm) en una zona cercana a la costa de una plataforma continental del mar de Tethys. Los avances y retrocesos de la línea de costa, debidos a las transgresiones o a las regresiones marinas, quedaron fielmente reflejadas en los sedimentos. Las arcillas (de colores grises y verdosos) y las areniscas son aportes de origen continental que se asocian a la retirada de la línea de costa (regresión) mientras que las calizas se depositaron por la precipitación del carbonato de calcio disuelto en el agua de mar cuando este avanzó tierra adentro (transgresión).

Estos estratos, y los que los sepultaron durante el Cretácico, fueron levantados y plegados durante la orogenia Alpina. Y, con posterioridad, unos y otros fueron arrasados dejando por la acción de los agentes erosivos dejando a la intemperie, precisamente, estos materailes jurásicos. Pero, no todos tienen diferente competencia ante la erosión. Las calizas son más resistentes que las arcillas y las arenas. 

La alternancia de rocas de diferente resistencia y la disposición en estratos inclinados posibilita la formación de unas facetas angulosas, de aspecto triangular, formadas por resaltes calizos. 


Los geólogos les llaman chevrons. Unos muy conocidos en el sur de Aragón y que además están declarados Lugar de Interés Geológico son la "Rochas de Fonfría" en el Alto Huerva (comarca del Jiloca).
Sierra de Oriche. A la izquierda la ermita de la Virgen de la Silla. Foto: DescubreJiloca

Subirse a uno de estos resaltes calizos evidencia la continuidad de los estratos, incluso cuando estos están buzados y parcialmente erosionados.

La vegetación, lenta pero implacablemente, coloniza estos sustratos. Tras remitir la presión ganadera durante las dos últimas décadas, el lastón y el tomillo prosperay en las grietas de la caliza. Y, todavía mejor, sobre las arcillas y las arenas que las tapizan o entre las que se intercalan. Estas plantas, y otras acompañantes, constituyen una formación vegetal abierta y de escasa altura, bien adaptada a la sobreiluminación, a los suelos con escasa capacidad de retención y a la ausencia de materia orgánica. Con sus raíces bien trabadas retienen la tierra, con el aporte regular de sus restos (hojas y raicillas muertas) enriquecen en materia orgánica el suelo. Es la piel del monte. Bueno, la primera capa en la cicatrización de la herida que supone la exposición de la roca madre. Esa gran herida que supone la desaparición del suelo tras la desaparición del bosque. Esta primera "capa celular" creará condiciones que permitirán la entrada de otras plantas de mayor biomasa y talla, como la aliaga (Genista scorpius), la galabarda (Rosa canina), el enebro (Juniperus communis) o el billomo (Amelanchier ovalis), que constituirán la siguiente capa de este "tegumento" en reconstrucción a lo largo de las próximas dos o tres décadas. Siempre que no se produzcan nuevas perturbaciones, en forma de fuego o de erosión intensa por lluvias torrenciales. Es todo un equilibrio inestable.

Lastón (Brachypodium retusum), una hierba propia de terrenos secos, iluminados y expuestos a la erosión.
Desde lo alto de estos cerros se podía contemplar la vega de Cedrillas. En esta depresión se han acumulado durante el Cuaternario sedimentos detríticos aportados por el río Mijares desde la cabecera del valle (aluviones) o por las aguas de arroyada en su descenso desde los montes cercanos (coluviones). Estos depósitos quedaron retenidos en una depresión encajada entre los montes cercanos. La transformación del entorno por el ser humano ya en tiempos históricos posibilitó aprovechar la fertilidad de estos sedimentos y la proximidad del acuífero mediante su puesta en cultivo, siendo desde entonces algunas de las mejores tierras agrícolas de esta localidad.


No encontramos acequia alguna en esta vega. Es más, el único curso de agua distinto al río Mijares es una larga zanja que surge en medio de la vega y cuyas márgenes están pobladas por sargas (Salix viminalis). Esto nos hace pensar que tal vez se trate de un drenaje de la vega que permita desaguar hacia el río el agua que empapa las tierras agrícolas durante periodos húmedos en los que el freático puede llegar a aflorar.


Un paso atrás nos permite ampliar la perspectiva e incluir otro elemento de este paisaje agrícola y ganadero. Los lindes arbustivos de los campos. Los ribazos con matas espinosas. 


Estos setos, en este caso formados por endrinos (Prunus spinosa), son ambientes apropiados para las plantas que no soportan la iluminación directa y para los animales propios de la orla del bosque. Enriquecen ecológicamente estos ambientes agrarios y ofrecen, a quien lo desee, la oportunidad de recoger sus frutos para su maceración con anís y prepararse unas botellas de licor de endrinas. Vamos de lo que los navarros llaman pacharán. Siempre que no se descuide uno, pues los mirlos, tordos y otros pájaros dan buena cuenta de estos frutos desde primeros de octubre.


Y, es que, cualquier paisaje encierra historia de procesos naturales y del manejo humano. La postal de la vega de Cedrillas, también.

martes, 3 de octubre de 2017

II FERIA-SEMINARIO MICOLÓGICO EN GÚDAR

Los hongos son un mundo aparte. Mejor dicho, son un reino aparte del resto de los seres vivos. Comparten rasgos comunes con los animales, con las plantas y con otros organismos. Pero, a la vez,  presentan ... ¡múltiples singularidades!

Para los científicos son organismos fascinantes. 

Empezando por su estructura, marañas de filamentos trabados entre sí. Siguiendo por su nutrición, relación y reproducción. Continuando con sus funciones dentro de los ecosistemas terrestres. Por su edad (2.400 años) o su tamaño (900 hectáreas) o su peso (600 toneladas), como es el caso de una Armillaria estudiada en el estado de Oregón (EEUU). 

Se conoce bien su papel en la descomposición de la materia orgánica muerta dentro de los ciclos biogeoquímicos permitiendo la circulación permanente de los elementos químicos entre los sistemas terrestres. O su rol en el control de las poblaciones, por su capacidad de parasitar e incluso matar a ciertos organismos. Y, en especial, las complejas interacciones que establece con las plantas a través de sus raíces, a las que permite multiplicar su eficacia en la nutrición, establecer comunicaciones con otras plantas vecinas o proteger de la infección de organismos patógenos. El conocimiento del funcionamiento de los bosques (o cualquier otro bioma terrestre) está cambiando profundamente conforme se profundiza en la fisiología de los hongos.


Los hongos también crecen en los bosques y en los prados del Alto Alfambra. Y, desde hace unas décadas, son recolectados primero por nuestros vecinos catalanes y valencianos, y poco después por las gentes de la zona. Es muy agradable recolectar hongos. Pasear en silencio por el monte, encontrarlos asomando el sombrerillo entre el musgo y el humus, compartirlos en una comida con amigos y familiares ...

Y también constituyen un recurso económico. Muy fluctuante, eso sí, en función de las precipitaciones, tan irregulares en los ambientes mediterráneos como es el nuestro.


Buscar hongos en el bosque moviliza a miles de personas cada otoño. Grupos de familiares o de amigos que acuden desde la ciudad para llenar una cesta y llevarla de vuelta a casa. Personas que, en mayor o menor medida, dan vida a los alojamientos turísticos, hosteleros y a otros servicios de la Sierra. Pero, también, grupos profesionales que hacen de la recolección un negocio. Un negocio a gran escala que tiene una repercusión mínima en el territorio. Otro recurso económico que se marcha.

Lámina de hongos comestibles de la sierra de Gúdar. Fuente: Demetrio Vidal

No es bien conocido el impacto que tiene la recogida de los hongos sobre los ecosistemas en los que crecen. Lo que sí que es evidente es el ruido, las basuras, la remoción del humus y la destrucción de especies poco apreciadas que se produce. Y hay que ordenar esta actividad para evitar estos impactos.

Los centros de investigación llevan tiempo estudiando las posibilidades del aprovechamiento micológico de los bosques. En el sur de Aragón también se han puesto en marcha diversas iniciativas para intentar regular la recogida de hongos de forma que revierta ingresos en las economías locales. 


En este marco se contempla la actividad que este fin de semana organiza el Ayuntamiento de Gúdar. Tiene un poco de todo. Salir al campo, aprender a diferenciar especies, conocer los riesgos del consumo, disfrutar de la gastronomía local, entablar un buena conversación entre la música y la hoguera ... pero también aprender cómo en otras tierras están gestionando este recurso. 

Este es el programa:

Viernes, 06 de octubre de 2017.

A partir de las 19.00 h. recepción de participantes y entrega de material. Lugar: planta baja del local municipal.

20.00 horas: Charla: “Generalidades de los hongos e iniciación a la micología” Lugar: 2ª planta local municipal. Ponente: Demetrio Vidal Agustín. Biólogo.

Sábado, 07 de octubre de 2017.

08:00 h. Salida al monte en grupos organizados acompañados por guías locales y expertos micólogos. Lugar: planta baja del local municipal.

12:00 h. Regreso al pueblo y reencuentro de los grupos y determinación de especies seleccionadas por los micólogos. Lugar: planta baja del local municipal.

13.00 h. Inauguración del Mercadillo micológico, agroalimentario y artesanal abierto hasta las 20.00 h. Lugar: Carpa portátil.

14.30 h. Comida libre. Los establecimientos de la localidad ofrecerán un menú micológico para los clientes que lo deseen.

17:00 h. Inauguración II Seminario Micológico de Gúdar. Lugar 2ª planta local municipal.

  • 17:15 h. “Introducción a la clasificación e identificación de los hongos” Ponente: Eleazar Suárez Vaamonde. Investigador.
  • 18:15 h. “Hongos tóxicos. Síndromes con periodos de incubación largo”
Ponente: Pilar García Sánchez. Servicio de Medicina Interna del Hospital Obispo Polanco de Teruel.

20:00 h. “Exhibición gastromicológica” a cargo de Eva Pacheco y Alonso Sáez, gerente y cocinero de El Mijares multiservicio rural de Olba (Teruel). Lugar 2ª planta del local municipal.

20:30 h. Encendido de la Hoguera, a continuación cena de sobaquillo para los que quieran terminar la jornada cocinando los propios ejemplares recogidos. Amenizado con música folk tradicional.


Domingo, 08 de octubre de 2017

08:00 h. Salida al monte en grupos organizados acompañados por guías locales y por expertos micólogos. Lugar: planta baja del local municipal.

10:00 h. Reapertura del Mercadillo micológico, agroalimentario y artesanal, abierto hasta las 19.00 h. Lugar: Carpa Portátil.
12:00 h. Regreso de los grupos que han salido al monte y determinación de especies. Lugar: planta baja del local municipal.

14:30 h. Comida en los restaurantes de la localidad que ofrecerán en sus instalaciones el Menú Micológico Solidario 2017. Precio del Menú: 15 Euros para adult@s, 10 Euros para niñ@s. El 20 % de lo recaudado se destinará a la Agrupación Turolense de Asociaciones de personas con Discapacidad Intelectual (ATADI).

17:00 h Continuación II Seminario Micológico de Gúdar. Lugar 2ª planta local municipal.

  • 17:00 h.”El Paisaje Cultural del Chopo Cabecero en Gúdar y el Alto Alfambra” Ponente: Chabier De Jaime Lorén. Doctor en Geografía y Ordenación del Territorio
  • 18:00 h. “¿Qué es un parque micológico? Micología y desarrollo rural en Gúdar”. Javier Gómez Urrutia. Micopark, empresa gestora del parque micológico de Ultzama (Navarra).

19.30 h. Clausura del fin de semana micológico.

¡Un magnífico plan para este finde!