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domingo, 9 de diciembre de 2018

UNA JORNADA TÉCNICA EN LA YESA

El pasado martes 27 de noviembre tuvo lugar una jornada técnica sobre los chopos cabeceros en la localidad de La Yesa (Los Serranos, Valencia) con un gran éxito de participación. 


Asistieron 27 representantes de numerosas administraciones y colectivos: Ayuntamiento de La Yesa, Societat Valenciana d'Ornitologia, Diputació de València (Museu d'Etnologia), Confederación Hidrográfica del Júcar, Consellería de Medi Ambient (agentes medioambientales, técnicos de flora, equipo de seguimiento de fauna, microrreservas de flora y árboles monumentales), Masquesetas Proyectos Forestales, Ecologistas en Acción de La Serranía, Mancomunidad del Alto Turia y Gobierno de Aragón


Tras la presentación de la jornada por parte de la Societat Valenciana d'Ornitologia, desde la Dirección- Gerencia del Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra, impartió una  conferencia sobre los enormes valores naturales, culturales y paisajísticos del chopo cabecero en la cordillera ibérica, y sobre las iniciativas puestas en marcha del Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón, como la declaración de Bien de Interés Cultural Inmaterial al saber popular que ha creado el patrimonio que son los chopos cabeceros y la creación del propio Parque Cultural. 


A continuación se llevó a cabo la visita a la chopera de la Rambla de Ahíllas, donde los participantes pudieron conocer este enclave único y disfrutarlo. 


Durante la excursión se debatió sobre las diferentes figuras de protección que podrían ser adecuadas para este paraje, así como de las medidas de gestión más apropiadas para conservar en las mejores condiciones posibles este patrimonio natural y cultural. 


Un primer paso podría ser la declaración como Arboleda Monumental de Interés Local, según el Decreto 154/2018 de desarrollo de la Ley de Patrimonio Arbóreo Monumental de la Comunitat Valenciana. 

Otras figuras totalmente compatibles que también se podrían aplicar son Paraje Natural Municipal, Microrreserva de Flora y Reserva de Fauna (presencia de topillo de Cabrera y otros taxones de interés), entre otras. Todo ello sin descartar alguna figura similar al Parque Cultural aragonés, teniendo en cuenta la existencia en las inmediaciones de la chopera de dos molinos hidráulicos medievales y un yacimiento íbero, lo cual le daría una mayor consistencia.

También se indicó que sería aconsejable disponer de inventarios actualizados de flora y fauna de la chopera (especialmente invertebrados y murciélagos forestales) que podrían ser elaborados por la Conselleria de Medio Ambiente. 


Pensamos que esta jornada ha sido un inmejorable inicio para lograr en un futuro no muy lejano la conservación y protección de los chopos cabeceros de La Yesa. Seguiremos trabajando para conseguirlo.

Roque Belenguer (Societat Valenciana d'Ornitología)

jueves, 8 de noviembre de 2018

EL CHOPO CABECERO COMO RECURSO ENERGÉTICO: USOS TRADICIONALES Y FUTURO DESEABLE


Desde finales de la Edad Media hasta el siglo XIX la economía de las Tierras Altas de Teruel se especializó en la producción de lana. Este producto era destinado tanto a la exportación como, sobre todo, a una industria textil autóctona que llegó a ser muy importante. 

Durante más de quinientos años miles y miles de ovejas llevan pastando los montes y valles de este sector de la cordillera Ibérica. Los bosques originales se transformaron en pastos y tierras de labor, mientras iba surgiendo un acuciante problema para sus gentes. Bueno, en realidad, dos. 

Lomas y rasos de La Sierra (Aguilar del Alfambra)
Por un lado, la necesidad de leña para su uso como combustible. Este problema no se resolvió. Tras la tala de los árboles se siguió con la de los arbustos. Enebros, guillomeras, aliagas y sabinas fueron aprovechados creando, con el tiempo, los paisajes deforestados que pueden verse en las fotos antiguas y que en las últimas décadas comienzan a recuperarse. 

Por otra parte, faltaba madera de obra para la construcción de edificios. La solución fue plantar chopos en las riberas y hacerlos cabeceros. El desmoche regular proporcionaba las necesarias vigas. El rebrote de los vástagos en la cabeza del árbol se producía lejos del acceso del diente del ganado que pacía en su entorno. Una inteligente solución para compatibilizar la ganadería extensiva y la producción forestal. Como complemento, las ramas menores obtenidas tras la escamonda servían como combustible en las glorias domésticas o en los hornos de tejerías o panaderías. 

Chopo cabecero recién podado en Los Collados (Aguilar del Alfambra)
Así, hasta el éxodo rural y la llegada de las vigas de hormigón. Desde entonces, buena parte de los chopos cabeceros fueron abandonados y los que seguían gestionándose lo eran para dedicar las ramas a su uso como combustible doméstico tras hacerlos tarugos. En la actualidad este es el único aprovechamiento económico. Es la única razón que mueve a los agricultores a realizar el desmoche, tan necesario para conservar a estos árboles, así como su valor ambiental y cultural. 

Eras de Jorcas
El uso de combustibles fósiles y la regresión demográfica en el medio rural hacen cada día menos necesaria la leña de chopo cabecero. Una amenaza más para su futuro. 

Mientras tanto, en un cambio de modelo, resurge la biomasa como una fuente energética posible. En un primer momento se consideró el empleo de las ramas de chopo cabecero como materia prima para la fabricación de pellet. No parece ser el camino pues las empresas prefieren el pino. El desmoche manual sobre el árbol requiere además mucha mano de obra y encarece el producto haciéndolo inviable la rentabilidad del pellet. 

Mientras tanto, ¿qué les está ocurriendo a los árboles trasmochos que jalonan las campiñas del centro y oeste de Europa? Antes de abordarlo hay que recordar las diferencias que nos separan. Por un lado, en estas sociedades se aprecian mucho más los valores ambientales y culturales de estos árboles. Por otro, son países con una alta densidad de población en el medio rural por lo que existe gran demanda de leña para uso doméstico en el entorno de estas arboledas. 

En estos países, cuando las ramas de los trasmochos no son muy gruesas y los árboles no muy altos, los propietarios se encaraman a la cabeza con su motosierra y lo desmochan. Las ramas son hechas tarugos con ayuda de la familia o de los vecinos que, entonces, se reparten la leña. 

Desmoche de sauces trasmochos en Flandes (Bélgica)
Cuando los árboles están en espacios públicos (márgenes de carreteras) o tienen grandes ramas cuyo desmoche manual es peligroso o caro se está implantando la mecanización

La tecnología avanza. 

Desmoche mecanizado con tractor oruga en Sare (País Vasco francés)
Sobre una máquina retroexcavadora de uso polivalente se puede instalar un cabezal dotado de grapas y motosierra que, a una altura variable, agarra y corta las ramas de los trasmochos, introduciéndolas después en una trituradora que produce astillas

Astilladora tratando ramas de árboles trasmochos en Sare (Francia)
Estos productos, tras su secado en un espacio cubierto, son utilizados como combustible en sistemas de calefacción de viviendas, granjas o edificios públicos. En algunos países como Francia, se está apostando abiertamente por el cultivo simultáneo de herbáceas y de árboles en una misma parcela, así como por la autonomía energética de las explotaciones agrarias aprovechando los recursos forestales. 

Ribera del Alfambra en Camarillas
Los chopos cabeceros del sur de Aragón constituyen una variante secular de agroforestalismo que tiene todo un futuro en un nuevo marco energético. Hay que encontrar la clave para activarlo.   

miércoles, 7 de noviembre de 2018

EXCURSIÓN POR LA ARBOLEDA SINGULAR "CHOPOS CABECEROS DEL ALTO ALFAMBRA"

Días grises y frescos. La tierra mojada en labores y rastrojos. El río Alfambra es el de los otoños de antes. La vieja chopera desgrana, una a una, su millonaria colección de hojas amarillas cubriendo el suelo, el río, el prado ... de un manto amarillo.

Son algunos de los días más hermosos del año que nos ofrecen las Tierras Altas de Teruel ...


El paseo interpretativo de la Arboleda Singular "Ribera de Chopo Cabecero", situada entre Jorcas y Aguilar del Alfambra, es la la propuesta que realiza la Comarca Comunidad de Teruel dentro de su programa de visitas guiadas a espacios naturales.

Historia, ganadería, biodiversidad, agroforestalismo, paisaje ... forman el eje del Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra.

Será el próximo domingo 11 de noviembre. Este es el programa:


¡Anímate a descubrirlo!

viernes, 2 de noviembre de 2018

GRANDES ESPACIOS. OCTUBRE 2018

Grandes Espacios es la revista de turismo activo de mayor difusión en España. La publica la emblemática Editorial Desnivel y tiene una periodicidad mensual.

El ejemplar de este mes octubre (nº 247) es un Especial Otoño 2018 que incluye diez excursiones a la estación del color. Es una selección de diez propuestas para disfrutar de diez preciosos espacios naturales y culturales de toda España durante esta época tan especial. 

Entre ellas se incluye una ruta por el Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra: el paseo entre Jorcas y Aguilar del Alfambra. Un precioso artículo de cuatro páginas elaborado por Eduardo Viñuales.


¡Te encantará!

lunes, 22 de octubre de 2018

JORNADA DE DESCUBRIMIENTO EN EL PARQUE CULTURAL DEL CHOPO CABECERO DEL ALTO ALFAMBRA. UNA LECCIÓN DE HISTORIA

El pasado viernes 28 de septiembre, los alumnos-trabajadores de dos Talleres de Empleo (Instituto Aragonés de Empleo) promovidos AGUJAMA (Maestrazgo) y el Ayuntamiento de Calamocha, así como el equipo docente y directivo del mismo, tuvimos la suerte de poder visitar el Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra. Lo hicimos además de la mejor forma posible, acompañados por su director, buen conocedor de este singular paisaje, modelado por sus paisanos y paisanas a lo largo de los siglos.


Establecimos como punto de encuentro y partida el municipio de Aguilar de Alfambra, uno de los diez pequeños pueblos que conforman el Parque Cultural desde su aprobación por el Gobierno de Aragón el pasado 24 de abril de este mismo año. Se trata de una figura de protección que reúne arte y paisaje, cultura y naturaleza, tradiciones y turismo a partes iguales, de acuerdo a la Ley 12/1997 de Parques Culturales de Aragón.

Aguilar de Alfambra cuenta con el Aula de Naturaleza “El Chopo Cabecero”. Consta de unas agradables instalaciones en las que, a través de una exposición permanente, muy clara, sencilla y visual, se puede comprender la diversidad de valores y funciones culturales, naturales y ambientales que este paisaje tan característico de la ribera del Alto Alfambra ofrece. 


Fue en este espacio donde se nos explicaron los aspectos claves y más relevantes de este eficiente e integrado sistema silvo-pastoral que la población local lleva aplicando desde hace siglos y que supuso la base de un importante desarrollo económico en la zona. La actividad económica más conocida y valorada fue quizás la industria del paño, empleando como materia prima la lana de los ganados, siempre sustentada ésta sobre la buena gestión y aprovechamiento que la población hizo de los recursos naturales presentes. 

El concepto clave para conocer este paisaje y el motor impulsor del desarrollo de esta economía, según nos explicó el director del Parque Cultural, es el “trasmochado”: se trata de una técnica que consiste en el descabezado o corte del arbolado a cierta altura de su tronco en su juventud, favoreciendo así la producción de potentes brotes. Aquí fueron los chopos negros de ribera (Populus nigra), conocidos aquí como chopos cabeceros, los árboles sobre los cuales se ha venido aplicando esta técnica desde tiempos remotos. 


El trasmochado permitía el aprovechamiento de los brotes, para forrajes, leñas y vigas en trabajos de construcción, entre otros usos. Los turnos de corte practicados para la formación de vigas eran de entre 12 y 15 años y los rebrotes más pequeños eran aprovechados como forraje para el ganado de forma continuada en el tiempo. Así, las leñas alimentaban hornos y estufas de hogares, así como de los espacios de producción de bienes. 


Además de todos estos recursos disponibles en altura, este modelo generaba un sistema de dehesas, con sombras y una reducida ocupación del suelo, favoreciendo un aprovechamiento escalonado de pastos y posibilitando una gran cabaña ganadera que abastecía a la artesanía de la lana para producción de paños de gran calidad. 

Esto se traduce en un sistema que permitió, de forma muy eficiente y sostenible con el entorno, la obtención de gran cantidad de recursos en un mínimo espacio de terreno; promoviendo así una prosperidad social y económica en la zona. De esta manera, la población se adaptó a un entorno aparentemente difícil, con unas duras condiciones climáticas, orográficas y reducidos recursos forestales. 

Se trata sin duda de un claro ejemplo de superación y buen hacer por parte del ser humano: estas poblaciones fueron capaces de crear riqueza a través de la puesta en valor de un paisaje y una tierra a la que amaron, cuidaron y en la que confiaron, generando una magnífica simbiosis de las personas con su entorno. 


Se hizo hincapié en todas las funciones ambientales que este ecosistema aporta y, más en concreto, los chopos trasmochados o cabeceros. Entre muchos otros destacan el control de la erosión fluvial y la gran variedad de pequeños ecosistemas que este tipo de arbolado genera, favoreciendo el desarrollo de un sinfín de biodiversidad, especialmente las singulares poblaciones de insectos saproxílicos localizados, que posibilitan la vida del resto de organismos de mayor tamaño presentes en la zona, como aves, mamíferos o reptiles, así como hongos e incluso plantas. 


Tras los interesantes y valiosos conocimientos transmitidos por el director del parque, realizamos una excursión por la ribera del entorno de Aguilar de Alfambra, donde pudimos ver chopos cabeceros en todos sus estados: desde chopos cabeceros abandonados, donde sus turnos de corte han dejado de realizarse, a árboles envejecidos de forma prematura y con un futuro poco optimista si uno se transporta a toda la actividad de esos parajes en otros tiempos; otros a los que se les practicó su poda de formación, pero nunca llegaron a ser aprovechados por el acusado abandono y éxodo rural; hasta ejemplares centenarios con todas las características que estos trabajos históricos han dejado cicatrizados en sus troncos y cabezas. 

La ruta tuvo una duración aproximada de hora y media, y terminamos en uno de los chopos más queridos por el pueblo, catalogado como árbol singular de Aragón y con nombre propio, “Chopo Cabecero del Remolinar”. Allí, se nos contó una de las últimas aventuras protagonizadas por este vecino árbol de Aguilar de Alfambra: 

Fue en 2015 cuando fue presentado a un concurso en el que se elige por votación popular el Árbol Europeo del Año. El objetivo del concurso es destacar los interesantes árboles viejos como parte de un importante patrimonio natural y cultural que deberíamos apreciar y proteger: en poco más de un mes, este humilde chopo cabecero del Remolinar, consiguió un meritorio tercer puesto en un concurso internacional; toda una hazaña para este árbol y para un municipio de poco más de sesenta personas, que como muchos otros de la provincia presentan un futuro muy incierto incluso habiendo demostrado a lo largo de la historia su potencialidad y capacidad para ofrecer desarrollo, servicios, prosperidad y calidad de vida para sus habitantes. 

Queremos compartir con vosotros algunos de los momentos vividos durante esta bonita jornada, así que os dejamos algunas fotos de nuestra visita. 

Por último, queríamos dar la gracias al Director del Parque Cultural, por permitirnos ser partícipes y conocedores de esta gran historia, y de este precioso lugar con un final todavía por ver y, por supuesto, a todas las personas que, de algún modo u otro, han contribuido en este proyecto, aportando o simplemente salvaguardando los conocimientos adquiridos a lo largo de generaciones y generaciones de trabajo, amor, dedicación y cuidado del paisaje que nos acoge.

Mirian Pérez Ferrer (texto y fotos)
Directora Taller de Empleo: Montaña de Teruel II: Recursos Forestales en la Sierra del Maestrazgo

martes, 16 de octubre de 2018

RECUERDOS DE LA VISITA DEL IES VALLE DEL JILOCA

Fue la última visita educativa del pasado curso académico. Era una fresca mañana de finales de un mayo lluvioso. 1º de Secundaria del IES Valle del Jiloca. El Alto Alfambra, un territorio por descubrir para casi todos aquellos niños.

Traían los deberes muy bien hechos. Previamente a la visita, se habían documentado. Se situaban dentro de la amplia geografía turolense, conocían lo que era un parque cultural y también los chopos cabeceros, unos árboles que también forman parte de su paisaje cotidiano en el Jiloca.

Comenzamos el paseo en el Molino de Ababuj tomándole el pulso al río Alfambra, al territorio.


Paso tras paso, el campo ofrecía sus pequeños secretos. El nazareno y su tallo subterráneo ...


la discreta orquídea y su fascinante historia natural ...


... los pequeños caracolicos (y caracolicas) que forrajean activos esa mañana entre las hierbas ...


Y, como no, estos viejos y gigantes árboles: los chopos cabeceros.


su origen ...


sus paisajes tan singulares ...




sus habitantes ...


Pero el paisaje es mucho más que los árboles. Las rocas, las características arcillas y areniscas del Cretácico Inferior ...


el modelado del relieve por la acción del río ...


El paseo seguía el camino, entre el río y unos campos cultivados de un trigo que mostraban un evidente retraso por las nevadas de abril y el fresco de esta primavera ...


Ya se veía el pueblo, pero continuamos el curso del río. Una réplica nos mostró indicios de la vida en el pasado, en la era Secundaria. Las huellas impresas en el barro (icnitas) de diversos dinosaurios que pueden encontrarse en el paraje de El Hontanar ...

concluyendo el paseo en el famoso Chopo Cabecero del Remolinar, uno de los tres Árboles Europeos de 2015.

Ya en Aguilar del Alfambra, visitamos el Aula de la Naturaleza ...


con sus paneles, su mapa, su diorama ... ¡una sorpresa más!

Después de comer visitamos la fábrica de quesos ...


y la nave de las ovejas ...


Tras probar diferentes tipos de quesos, todos muy ricos, nos subimos al autobús, comenzamos a cantar y al poco, como no podía ser de otra forma, comenzó a llover ...

¡Una jornada estupenda!

domingo, 7 de octubre de 2018

AGUILAR NATURAL 12

Las revistas editadas por las asociaciones locales son un indicador de la vida cultural de los pequeños pueblos de Aragón. Son publicaciones mantenidas por el tenaz esfuerzo de pequeños grupos de personas, alimentadas por un grupo más amplio de personas que tienen un gran cariño por su pueblo y apoyadas por ayuntamientos y otras instituciones que saben que una revista cultural es un pequeño tesoro.

Aguilar Natural es una de las revistas culturales con mayor vitalidad del Alto Alfambra. Es un fiel reflejo de la actividad de la asociación promotora: la Plataforma  Aguilar Natural

Vio la luz en 2009 como revista semestral. Con los años ajustó su periodicidad al año natural. Cada verano, desde entonces, ofrece sus noticias, sus artículos, a los aguilaranos (o chotos) que la esperan con ilusión y cariño. 

El pasado mes de julio, en su noveno año, ha salió a la calle su número 12.


Dedica su editorial al recién declarado Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra. Desde esta bitácora queremos hacer eco del apoyo de Aguilar Natural a este proyecto, un proyecto que, en buena medida, tiene su origen en esta Asociación. Estas son sus palabras:

En los últimos meses se ha puesto en marcha el Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra. Han pasado nueve años desde que la Plataforma lanzara la idea y empezara a trabajar. Sin nosotros, tan pocos, tan decididos, no hubiera sido posible. Pero tampoco sin el ayuntamiento de Aguilar, sin los otros nueve consistorios del Parque, el Centro de Estudios del Jiloca, el Colectivo Sollavientos, la Comarca Comunidad de Teruel, la Diputación Provincial y la Dirección General de Patrimonio del Gobierno de Aragón. Un Parque tan querido como trabajado, como trabajo hay por delante. El Técnico en Parques Culturales ya despliega una labor poco menos que febril. Está en ejecución el proyecto de "Señalización turística del Chopo Cabecero" (una inversión de 50.000 €), el convenio con la Comarca Comunidad de Teruel para explicar a escolares y visitantes el Parque (2.000 €), una intensa difusión a través de televisión, radio, prensa y redes sociales, y el desarrollo de proyectos de investigación sobre sus valores ambientales y culturales. 

Lo bueno es que se notará más si todos nos involucramos. Este proyecto crecerá lo que quieran los pueblos: vecinos, veraneantes, asociaciones, alcaldes... Por expresarlo con claridad. Nueve años de trabajo han servido para reconocer nuestro patrimonio… y con ello hemos abierto la puerta a las oportunidades de negocio. ¿Cuántas conversaciones dedicamos a preocuparnos por el futuro de estos pueblos? Aquí tenemos un cabo del que tirar. No es la panacea, pero nos hemos dado una oportunidad en una tierra donde no las regalan. Es nuestra responsabilidad y depende de nuestra iniciativa. Colaborando, con generosidad, mirando por todos los que estamos, ¿o acaso hay otra elección?



El primer artículo es una pequeña joya. Lleva por título "José Fernández Corcó: un profesor, un pueblo" y firma de Daniel Izquierdo. Es la historia de uno de esos profesores que, en tan solo un curso académico (el lejano 1967-1968), dejan una profunda huella en los niños de aquella escuela rural. Uno de esos profesores que no dicen, sino que hacen. De los que "llevan al aula la magia inapelable de la vida", de los que "asoma a sus alumnos a un realismo utópico que ensanche sus rutinas y los haga pensar".
   

El autor del artículo sintetiza una entrevista a realizada José Fernández Corcó, hace tiempo jubilado, en su vivienda de Camprodón (Gerona).


El segundo artículo "El delantal de la abuela" de Pilar Martín recoge los múltiples usos que tenía esa sencilla prenda doméstica en una sociedad austera a los ojos de una observadora nieta, con la luz del recuerdo y el cariño.

"La Geología de nuestro entorno" es un artículo divulgativo que resume la investigación realizada por Laura Najes como trabajo Fin de Grado en la interpretación de las rocas sedimentarias y de los fósiles del entorno de Galve y Aguilar del Alfambra que propone la definición de una nueva formación geologíca: la Formación Aguilar del Alfambra.


Este artículo ya fue publicado en una entrada de "Alto Alfambra".


El artículo "El alumbrado a través del fuego", firmado por Manuel Najes, ofrece una visión tecnológica de la iluminación mediante procesos de combustión. Incluye algunos guiños a los sistemas que se emplearon, hace no tantos años, en los pueblos de la zona.


El 10 de junio de 2017 se celebraron en Aguilar del Alfambra un  Taller de Ornitología en el Paisaje y el I Maratón Fotográfico de Naturaleza. La entrañable "Crónica de la VII Jornada Cultural", firmada por Mª Jesús Ortiz, refleja fielmente el buen ambiente de aquella mañana de campo.  


"El rocín o alondra de Dupont. Un ave de los montes de Aguilar" recoge la observación de un ejemplar de esta escasa y amenazada especie de ave esteparia un atardecer de diciembre en el paraje de Las Batiosas con un texto y fotos de Chusé Lois Paricio.


"Los chopos cabeceros como sumideros de dióxido de carbono" firmado por Manuel Najes cuantifica la capacidad de los álamos negros trasmochos de la Arboleda Singular Ribera del Alfambra como sistema captador de dióxido de carbono. Así mismo, expone el interés de mantener restos vegetales en el balance del ciclo del carbono y la función reguladora de climas locales de estas arboledas. Una visión original del tema. 


En total, veinticuatro páginas que rezuman buen hacer, cariño y compromiso con la tierra y por sus gentes y ... ¡muchas ganas!

¡¡¡Larga vida a Aguilar Natural!!!