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domingo, 11 de noviembre de 2018

UN DUENDE

Caminando en silencio, al alba o preferentemente al atardecer, por cualquier ambiente natural, es fácil sorprender al corzo (Capreolus capreolus), un pequeño cérvido que en pocos años se ha extendido por todo el Alto Alfambra.


Es un mamífero con un peso inferior a 30 kg. El macho presenta unas cuernas que renueva cada año a lo largo del mes de octubre. La hembra carece de ella. Ambos presentan una característica mancha en el pelaje debajo de la cola que resulta fácilmente visible cuando huyen al vernos. El pelaje es más rojizo en verano mientras que en invierno adquiere un tono más grisáceo.


Tiene una dieta herbívora ya que se alimenta en prados, cultivos y brotes de arbustos.

El celo se produce de primavera a mitad del verano, volviéndose entonces los corzos solitarios. Una vez finalizada la época de celo son algo más gregarios, sobre todo mientras cuidan a las crías, que nacen en el mes de mayo. Es característico la voz que emiten los machos, un ladrido que resuena de manera tétrica.

Especie abundante que ha colonizado todos los ambientes de las altas tierras del Alfambra.

Suele vérsele en los bosques de ribera ...


en los matorrales ....


en los peñas y roquedos ...


y en los cultivos ...


La presencia de este mamífero aporta riqueza natural al Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra.

Chusé Lois Paricio
Aguilar del Alfambra

viernes, 2 de noviembre de 2018

GRANDES ESPACIOS. OCTUBRE 2018

Grandes Espacios es la revista de turismo activo de mayor difusión en España. La publica la emblemática Editorial Desnivel y tiene una periodicidad mensual.

El ejemplar de este mes octubre (nº 247) es un Especial Otoño 2018 que incluye diez excursiones a la estación del color. Es una selección de diez propuestas para disfrutar de diez preciosos espacios naturales y culturales de toda España durante esta época tan especial. 

Entre ellas se incluye una ruta por el Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra: el paseo entre Jorcas y Aguilar del Alfambra. Un precioso artículo de cuatro páginas elaborado por Eduardo Viñuales.


¡Te encantará!

lunes, 22 de octubre de 2018

JORNADA DE DESCUBRIMIENTO EN EL PARQUE CULTURAL DEL CHOPO CABECERO DEL ALTO ALFAMBRA. UNA LECCIÓN DE HISTORIA

El pasado viernes 28 de septiembre, los alumnos-trabajadores de dos Talleres de Empleo (Instituto Aragonés de Empleo) promovidos AGUJAMA (Maestrazgo) y el Ayuntamiento de Calamocha, así como el equipo docente y directivo del mismo, tuvimos la suerte de poder visitar el Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra. Lo hicimos además de la mejor forma posible, acompañados por su director, buen conocedor de este singular paisaje, modelado por sus paisanos y paisanas a lo largo de los siglos.


Establecimos como punto de encuentro y partida el municipio de Aguilar de Alfambra, uno de los diez pequeños pueblos que conforman el Parque Cultural desde su aprobación por el Gobierno de Aragón el pasado 24 de abril de este mismo año. Se trata de una figura de protección que reúne arte y paisaje, cultura y naturaleza, tradiciones y turismo a partes iguales, de acuerdo a la Ley 12/1997 de Parques Culturales de Aragón.

Aguilar de Alfambra cuenta con el Aula de Naturaleza “El Chopo Cabecero”. Consta de unas agradables instalaciones en las que, a través de una exposición permanente, muy clara, sencilla y visual, se puede comprender la diversidad de valores y funciones culturales, naturales y ambientales que este paisaje tan característico de la ribera del Alto Alfambra ofrece. 


Fue en este espacio donde se nos explicaron los aspectos claves y más relevantes de este eficiente e integrado sistema silvo-pastoral que la población local lleva aplicando desde hace siglos y que supuso la base de un importante desarrollo económico en la zona. La actividad económica más conocida y valorada fue quizás la industria del paño, empleando como materia prima la lana de los ganados, siempre sustentada ésta sobre la buena gestión y aprovechamiento que la población hizo de los recursos naturales presentes. 

El concepto clave para conocer este paisaje y el motor impulsor del desarrollo de esta economía, según nos explicó el director del Parque Cultural, es el “trasmochado”: se trata de una técnica que consiste en el descabezado o corte del arbolado a cierta altura de su tronco en su juventud, favoreciendo así la producción de potentes brotes. Aquí fueron los chopos negros de ribera (Populus nigra), conocidos aquí como chopos cabeceros, los árboles sobre los cuales se ha venido aplicando esta técnica desde tiempos remotos. 


El trasmochado permitía el aprovechamiento de los brotes, para forrajes, leñas y vigas en trabajos de construcción, entre otros usos. Los turnos de corte practicados para la formación de vigas eran de entre 12 y 15 años y los rebrotes más pequeños eran aprovechados como forraje para el ganado de forma continuada en el tiempo. Así, las leñas alimentaban hornos y estufas de hogares, así como de los espacios de producción de bienes. 


Además de todos estos recursos disponibles en altura, este modelo generaba un sistema de dehesas, con sombras y una reducida ocupación del suelo, favoreciendo un aprovechamiento escalonado de pastos y posibilitando una gran cabaña ganadera que abastecía a la artesanía de la lana para producción de paños de gran calidad. 

Esto se traduce en un sistema que permitió, de forma muy eficiente y sostenible con el entorno, la obtención de gran cantidad de recursos en un mínimo espacio de terreno; promoviendo así una prosperidad social y económica en la zona. De esta manera, la población se adaptó a un entorno aparentemente difícil, con unas duras condiciones climáticas, orográficas y reducidos recursos forestales. 

Se trata sin duda de un claro ejemplo de superación y buen hacer por parte del ser humano: estas poblaciones fueron capaces de crear riqueza a través de la puesta en valor de un paisaje y una tierra a la que amaron, cuidaron y en la que confiaron, generando una magnífica simbiosis de las personas con su entorno. 


Se hizo hincapié en todas las funciones ambientales que este ecosistema aporta y, más en concreto, los chopos trasmochados o cabeceros. Entre muchos otros destacan el control de la erosión fluvial y la gran variedad de pequeños ecosistemas que este tipo de arbolado genera, favoreciendo el desarrollo de un sinfín de biodiversidad, especialmente las singulares poblaciones de insectos saproxílicos localizados, que posibilitan la vida del resto de organismos de mayor tamaño presentes en la zona, como aves, mamíferos o reptiles, así como hongos e incluso plantas. 


Tras los interesantes y valiosos conocimientos transmitidos por el director del parque, realizamos una excursión por la ribera del entorno de Aguilar de Alfambra, donde pudimos ver chopos cabeceros en todos sus estados: desde chopos cabeceros abandonados, donde sus turnos de corte han dejado de realizarse, a árboles envejecidos de forma prematura y con un futuro poco optimista si uno se transporta a toda la actividad de esos parajes en otros tiempos; otros a los que se les practicó su poda de formación, pero nunca llegaron a ser aprovechados por el acusado abandono y éxodo rural; hasta ejemplares centenarios con todas las características que estos trabajos históricos han dejado cicatrizados en sus troncos y cabezas. 

La ruta tuvo una duración aproximada de hora y media, y terminamos en uno de los chopos más queridos por el pueblo, catalogado como árbol singular de Aragón y con nombre propio, “Chopo Cabecero del Remolinar”. Allí, se nos contó una de las últimas aventuras protagonizadas por este vecino árbol de Aguilar de Alfambra: 

Fue en 2015 cuando fue presentado a un concurso en el que se elige por votación popular el Árbol Europeo del Año. El objetivo del concurso es destacar los interesantes árboles viejos como parte de un importante patrimonio natural y cultural que deberíamos apreciar y proteger: en poco más de un mes, este humilde chopo cabecero del Remolinar, consiguió un meritorio tercer puesto en un concurso internacional; toda una hazaña para este árbol y para un municipio de poco más de sesenta personas, que como muchos otros de la provincia presentan un futuro muy incierto incluso habiendo demostrado a lo largo de la historia su potencialidad y capacidad para ofrecer desarrollo, servicios, prosperidad y calidad de vida para sus habitantes. 

Queremos compartir con vosotros algunos de los momentos vividos durante esta bonita jornada, así que os dejamos algunas fotos de nuestra visita. 

Por último, queríamos dar la gracias al Director del Parque Cultural, por permitirnos ser partícipes y conocedores de esta gran historia, y de este precioso lugar con un final todavía por ver y, por supuesto, a todas las personas que, de algún modo u otro, han contribuido en este proyecto, aportando o simplemente salvaguardando los conocimientos adquiridos a lo largo de generaciones y generaciones de trabajo, amor, dedicación y cuidado del paisaje que nos acoge.

Mirian Pérez Ferrer (texto y fotos)
Directora Taller de Empleo: Montaña de Teruel II: Recursos Forestales en la Sierra del Maestrazgo

martes, 16 de octubre de 2018

RECUERDOS DE LA VISITA DEL IES VALLE DEL JILOCA

Fue la última visita educativa del pasado curso académico. Era una fresca mañana de finales de un mayo lluvioso. 1º de Secundaria del IES Valle del Jiloca. El Alto Alfambra, un territorio por descubrir para casi todos aquellos niños.

Traían los deberes muy bien hechos. Previamente a la visita, se habían documentado. Se situaban dentro de la amplia geografía turolense, conocían lo que era un parque cultural y también los chopos cabeceros, unos árboles que también forman parte de su paisaje cotidiano en el Jiloca.

Comenzamos el paseo en el Molino de Ababuj tomándole el pulso al río Alfambra, al territorio.


Paso tras paso, el campo ofrecía sus pequeños secretos. El nazareno y su tallo subterráneo ...


la discreta orquídea y su fascinante historia natural ...


... los pequeños caracolicos (y caracolicas) que forrajean activos esa mañana entre las hierbas ...


Y, como no, estos viejos y gigantes árboles: los chopos cabeceros.


su origen ...


sus paisajes tan singulares ...




sus habitantes ...


Pero el paisaje es mucho más que los árboles. Las rocas, las características arcillas y areniscas del Cretácico Inferior ...


el modelado del relieve por la acción del río ...


El paseo seguía el camino, entre el río y unos campos cultivados de un trigo que mostraban un evidente retraso por las nevadas de abril y el fresco de esta primavera ...


Ya se veía el pueblo, pero continuamos el curso del río. Una réplica nos mostró indicios de la vida en el pasado, en la era Secundaria. Las huellas impresas en el barro (icnitas) de diversos dinosaurios que pueden encontrarse en el paraje de El Hontanar ...

concluyendo el paseo en el famoso Chopo Cabecero del Remolinar, uno de los tres Árboles Europeos de 2015.

Ya en Aguilar del Alfambra, visitamos el Aula de la Naturaleza ...


con sus paneles, su mapa, su diorama ... ¡una sorpresa más!

Después de comer visitamos la fábrica de quesos ...


y la nave de las ovejas ...


Tras probar diferentes tipos de quesos, todos muy ricos, nos subimos al autobús, comenzamos a cantar y al poco, como no podía ser de otra forma, comenzó a llover ...

¡Una jornada estupenda!

domingo, 7 de octubre de 2018

AGUILAR NATURAL 12

Las revistas editadas por las asociaciones locales son un indicador de la vida cultural de los pequeños pueblos de Aragón. Son publicaciones mantenidas por el tenaz esfuerzo de pequeños grupos de personas, alimentadas por un grupo más amplio de personas que tienen un gran cariño por su pueblo y apoyadas por ayuntamientos y otras instituciones que saben que una revista cultural es un pequeño tesoro.

Aguilar Natural es una de las revistas culturales con mayor vitalidad del Alto Alfambra. Es un fiel reflejo de la actividad de la asociación promotora: la Plataforma  Aguilar Natural

Vio la luz en 2009 como revista semestral. Con los años ajustó su periodicidad al año natural. Cada verano, desde entonces, ofrece sus noticias, sus artículos, a los aguilaranos (o chotos) que la esperan con ilusión y cariño. 

El pasado mes de julio, en su noveno año, ha salió a la calle su número 12.


Dedica su editorial al recién declarado Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra. Desde esta bitácora queremos hacer eco del apoyo de Aguilar Natural a este proyecto, un proyecto que, en buena medida, tiene su origen en esta Asociación. Estas son sus palabras:

En los últimos meses se ha puesto en marcha el Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra. Han pasado nueve años desde que la Plataforma lanzara la idea y empezara a trabajar. Sin nosotros, tan pocos, tan decididos, no hubiera sido posible. Pero tampoco sin el ayuntamiento de Aguilar, sin los otros nueve consistorios del Parque, el Centro de Estudios del Jiloca, el Colectivo Sollavientos, la Comarca Comunidad de Teruel, la Diputación Provincial y la Dirección General de Patrimonio del Gobierno de Aragón. Un Parque tan querido como trabajado, como trabajo hay por delante. El Técnico en Parques Culturales ya despliega una labor poco menos que febril. Está en ejecución el proyecto de "Señalización turística del Chopo Cabecero" (una inversión de 50.000 €), el convenio con la Comarca Comunidad de Teruel para explicar a escolares y visitantes el Parque (2.000 €), una intensa difusión a través de televisión, radio, prensa y redes sociales, y el desarrollo de proyectos de investigación sobre sus valores ambientales y culturales. 

Lo bueno es que se notará más si todos nos involucramos. Este proyecto crecerá lo que quieran los pueblos: vecinos, veraneantes, asociaciones, alcaldes... Por expresarlo con claridad. Nueve años de trabajo han servido para reconocer nuestro patrimonio… y con ello hemos abierto la puerta a las oportunidades de negocio. ¿Cuántas conversaciones dedicamos a preocuparnos por el futuro de estos pueblos? Aquí tenemos un cabo del que tirar. No es la panacea, pero nos hemos dado una oportunidad en una tierra donde no las regalan. Es nuestra responsabilidad y depende de nuestra iniciativa. Colaborando, con generosidad, mirando por todos los que estamos, ¿o acaso hay otra elección?



El primer artículo es una pequeña joya. Lleva por título "José Fernández Corcó: un profesor, un pueblo" y firma de Daniel Izquierdo. Es la historia de uno de esos profesores que, en tan solo un curso académico (el lejano 1967-1968), dejan una profunda huella en los niños de aquella escuela rural. Uno de esos profesores que no dicen, sino que hacen. De los que "llevan al aula la magia inapelable de la vida", de los que "asoma a sus alumnos a un realismo utópico que ensanche sus rutinas y los haga pensar".
   

El autor del artículo sintetiza una entrevista a realizada José Fernández Corcó, hace tiempo jubilado, en su vivienda de Camprodón (Gerona).


El segundo artículo "El delantal de la abuela" de Pilar Martín recoge los múltiples usos que tenía esa sencilla prenda doméstica en una sociedad austera a los ojos de una observadora nieta, con la luz del recuerdo y el cariño.

"La Geología de nuestro entorno" es un artículo divulgativo que resume la investigación realizada por Laura Najes como trabajo Fin de Grado en la interpretación de las rocas sedimentarias y de los fósiles del entorno de Galve y Aguilar del Alfambra que propone la definición de una nueva formación geologíca: la Formación Aguilar del Alfambra.


Este artículo ya fue publicado en una entrada de "Alto Alfambra".


El artículo "El alumbrado a través del fuego", firmado por Manuel Najes, ofrece una visión tecnológica de la iluminación mediante procesos de combustión. Incluye algunos guiños a los sistemas que se emplearon, hace no tantos años, en los pueblos de la zona.


El 10 de junio de 2017 se celebraron en Aguilar del Alfambra un  Taller de Ornitología en el Paisaje y el I Maratón Fotográfico de Naturaleza. La entrañable "Crónica de la VII Jornada Cultural", firmada por Mª Jesús Ortiz, refleja fielmente el buen ambiente de aquella mañana de campo.  


"El rocín o alondra de Dupont. Un ave de los montes de Aguilar" recoge la observación de un ejemplar de esta escasa y amenazada especie de ave esteparia un atardecer de diciembre en el paraje de Las Batiosas con un texto y fotos de Chusé Lois Paricio.


"Los chopos cabeceros como sumideros de dióxido de carbono" firmado por Manuel Najes cuantifica la capacidad de los álamos negros trasmochos de la Arboleda Singular Ribera del Alfambra como sistema captador de dióxido de carbono. Así mismo, expone el interés de mantener restos vegetales en el balance del ciclo del carbono y la función reguladora de climas locales de estas arboledas. Una visión original del tema. 


En total, veinticuatro páginas que rezuman buen hacer, cariño y compromiso con la tierra y por sus gentes y ... ¡muchas ganas!

¡¡¡Larga vida a Aguilar Natural!!!

jueves, 27 de septiembre de 2018

LA ARBOLEDA SINGULAR, EN LA MAGIA DE VIAJAR POR ARAGÓN

La Magia de Viajar por Aragón es una publicación bimestral editada por PRAMES que difunde los recursos turísticos aragoneses poniendo especial interés en aquellos que resultan más innovadores.

El número 109 (septiembre-octubre) dedica un buen reportaje a los paisajes del chopo cabecero


El primero de los artículos propone un paseo por la Arboleda Singular Ribera de Chopo Cabecero entre las localidades de Jorcas y Aguilar del Alfambra, dentro del Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra.

El segundo está dedicado a la Fiesta del Chopo Cabecero y, en concreto, a la celebración de la décima edición el próximo 27 de octubre en la localidad de Torrijo del Campo (Jiloca).




Cierra el poema "Algunas veces" de Diago Colás que aquí fue publicado el pasado mes de marzo.

Poco a poco, cada vez son más las personas que disfrutan de estos viejos árboles, los arroyos turolenses y la belleza del otoño en estas comarcas. La Magia de Viajar por Aragón siempre sugiere con sus propuestas.

domingo, 9 de septiembre de 2018

¿EN QUÉ PARTE DEL MUNDO ESTÁ EL MUNDO RURAL?

Consumadas con éxito tres ediciones de las Jornadas Literarias de Aguilar del Alfambra (las dedicadas a la primera obra en narrativa, a la poesía en lenguas minoritarias y al espíritu) el próximo sábado 15 de septiembre, fieles a la estela que dejaron las anteriores, celebraremos la cuarta parapetados en una pregunta inicial: ¿en qué parte del mundo está el mundo rural? 


Tres personas de reconocido prestigio literario y académico: Vicente Pinilla (Zaragoza, 1959) catedrático de economía de la Universidad de Zaragoza y las escritoras Laura Serrano (Borja, 1987) y Lara Moreno (Sevilla, 1978) tendrán a bien ofrecer sendas miradas sobre el tema vehicular (la despoblación que no la soledad) sin otra pretensión que ensanchar los análisis y sumarse a una conversación grata. 

Contra la idea, tan uso de los tiempos, de que los pueblos (en especial los turolenses, aunque no solo, los sorianos y los oscenses –entre otros- nos acompañan) son siberias abonadas por la soledad, la vejez y la despoblación, nosotros abogamos por omitir el pesimismo ancestral y hacer hincapié en un posibilismo pedagógico, en una manera otra de pensar, por ende habitar, las palabras. 

El DRAE (Diccionario de la Real Academia) define el término milagro como todo hecho no explicable por las leyes naturales atribuido a la intervención sobrenatural de origen divino. De génesis divina o humana, sobrenatural o no, eso exactamente viene sucediendo (septiembre a septiembre) en Aguilar del Alfambra. Los quince habitantes no más que habitan numantinamente los inviernos, se transforman en una cuarentena, incluso cincuentena, durante las jornadas. 

Cincuenta personas (en un pueblo que conserva quince vecinos estacionales) copan las sillas de “Los Granericos”, local social de la asociación, reafirmando (por su cúspide) el viejo proverbio terenciano, Homo sum, humani nihil a me alienum – Hombre soy (ser humano) y nada de lo humano me es ajeno. Tampoco será ajeno el próximo 15 de septiembre. La palabra es su casa

II Jornadas Literarias en 2016
Desconocemos si Unamuno tenía (o no) razón en su epílogo a Don Sandalio, jugador de ajedrez y todo poeta, todo creador, todo novelador –novelar es crear, afirmaba- al crear personajes se está creando a sí mismo. 

Desconocemos si el sabio bilbaíno estaba en lo cierto al decir que, citamos, los personajes nacidos muertos delatan la muerte en vida del autor, una cosa sí está clara a la luz de las tres jornadas precedentes: la Asociación Cultural Aguilar Literaria ha nacido viva, vivísima y piensa (si nos dan la venia) quedarse. Para muestra un botón: nació con dos miembros (Enrique Galindo y Daniel Izquierdo) y ya tiene siete (los ya mentados e Ivo Aragón, Xavier Carqués, Javier Clavero, Bon Mimetza y Pello Otxoteco). 


La primera vez reunió a 27 escuchantes; la segunda, 52; la tercera, 48. En la recámara de todo ser humano late el ascua de un verso, ese verso que dan los dioses y el poeta deshilacha en el telar de la emoción, Aguilar del Alfambra, Vicente Pinilla, Lara Moreno y Laura Serrano, trazarán el poema entero. Con su inestimable colaboración.

Dani Izquierdo 
Aguilar del Alfambra

PD.- Si se desea asistir a la comida de confraternización, reservad en el tlf. 978 77 10 37 (precio de la comida, 12€).

jueves, 2 de agosto de 2018

IV MONTEAGUDO CULTURAL. 2018

Durante estos días se celebra también las jornadas IV Monteagudo Cultural en la localidad de Monteagudo del Castillo en las que además de talleres, conferencias, concurso de petanca, degustaciones de tapas y un concierto de música folk hay un completísimo programa de nada menos .... ¡seis excursiones

Los amantes de las andadas pueden descubrir nuevos rincones serranos en buena compañía caminando a Cedrillas (nocturna), Iglesuela del Cid, Valdelinares, Ababuj-Aguilar-Jorcas, Gúdar y rematando con la circular de Majada Redonda



¡A disfrutar!

lunes, 30 de julio de 2018

CINE DE ANIMACIÓN EN EL ALTO ALFAMBRA

El cine de animación es una categoría de arte audiovisual que se caracteriza por no hacer uso de la grabación de imágenes reales sino en el de otras técnicas de animación. Estas últimas, tradicionalmente, han sido el dibujo animado (dibujos en dos dimensiones fotografiados plano a plano) o el de la técnica fotograma a fotograma (simulación de movimiento a partir de fotografías reales consecutivas de imágenes estáticas). Recientemente se ha extendido el cine de animación por ordenador, tanto en dos como en tres dimensiones.

En dos localidades del Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra se van a celebrar semanas culturales en las que Alejandro Pérez Cueva, aficionado al cine de animación, proyectará sendas sesiones de cortos de esta variante cinematográfica.

El lunes 6 de agosto (22.15 horas) y en el espacio "Los Granericos" de Aguilar del Alfambra se proyectará la sesión "La historia del corto de animación: grandes etapas".



Y el miércoles 8 de agosto (22.30 horas) en el Ayuntamiento Nuevo de Allepuz se tendrán lugar una sobre "El minimalismo en el corto de animación italiano de los 70-90: Canvadoli y Bozzeto". 


Dos oportunidades de disfrutar y acercarse a esta técnica cinematográfica.

viernes, 27 de julio de 2018

DESCUBRIENDO LA FLORA ARVENSE DEL ALTO ALFAMBRA

El día 12 de junio del 2018, un grupo de ingenieros agrónomos especializados en Malherbología procedentes de Lleida y de Zaragoza visitamos el Alto Alfambra.


Nuestro principal objetivo era tratar de ampliar nuestra colección de malas hierbas ...


recolectando semillas y plantas ...


Chabier de Jaime nos guió y nos acompañó a barbechos y campos de pipirigallo de los pueblos de Galve, Camarillas, Aguilar del Alfambra y Jorcas ...


 

... para luego adentrarnos a una zona más montañosa y con otro tipo de flora en Allepuz, culminando la visita en la preciosa Val de Sollavientos, para nosotros hasta entonces desconocida. 


¿Y hasta estos pueblos nos tenemos que desplazar para ampliar la colección? Efectivamente, la flora arvense que hay en esta zona es peculiar. En los pueblos de estas zonas de Teruel, frías y de escasas precipitaciones, practicando el “año y vez” y con un uso moderado de herbicidas, es donde encontramos aún ciertas especies como Papaver argemone ... 


Hypecoum pendulum ...


Neslia paniculata, Ranunculus arvensis ...


Silene conoidea y otras, existentes también en otras zonas pero que nos faltaban en nuestra colección: por ejemplo Polygonum convolvulus. Todas ellas son especies mesícolas, adaptadas al cultivo de la “mies”, del cereal. Están, por lo tanto, acostumbradas a las labores del suelo y también al ciclo de los cereales de invierno. Por ello, emiten semillas poco antes de cosechar el cereal o durante la siega; también suelen estar bien adaptadas al laboreo, el cual hasta les favorece al dispersar sus semillas colocando algunas en posición ideal para germinar y a otras en posición desfavorable, la cual superan entrando en dormición esperando a mejores momentos para despertarse y germinar. 


Una vez nos habíamos surtido con las plantas que deseábamos ver e incluir en nuestro jardín, visitamos una zona más ganadera que agrícola en la que pudimos disfrutar de un paisaje igualmente humanizado y bellísimo. 


Las copiosas lluvias de mayo habían vuelto los prados en verdes paraísos para las vacas y ovejas que pastaban en ellos: en la Val de Sollavientos. Pero también allí disfrutamos de la flora. Allí crecían gencianas, orquídeas y otras maravillas vegetales, así como hongos de todo tipo. 


El broche final fue cultural, pudimos sorprendernos con la historia de producción de paños de lana de la zona que, para poder mantener vías de transporte en invierno con nubes y nieblas, se balizaba con unos sorprendentes postes de piedras. Desconocido completamente por nosotros, el “Camino de los Pilones”, un camino histórico que unía Teruel y poblaciones de Levante. 


Tras esta visita estamos cuidando las semillas que recogimos con cariño y que sembraremos en otoño. 

¡Pero esto no ha acabado, nos siguen faltando unas cuantas! Entre ellas, nos gustaría poder cuidar y dar a conocer a Iberis amara y también Arrenatherum bulbosum, una curiosa gramínea de reproducción a partir de bulbos, muy rara en España. Esta última habíamos llegado a tenerla, pero no se adaptó a la “domesticación” y estamos deseando volver a poderla ver. 


Mil gracias por enseñarnos y acompañarnos por esos recónditos lugares de Teruel. Tan desconocidos y tan hermosos. Ojalá el “turismo floral” pueda aportar un granito de arena en el desarrollo de la zona. Cuenta con nosotros para ello.

Alicia Cirujeda (Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria)