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lunes, 26 de noviembre de 2018

JUGANDO CON LAS PLANTAS EN EL COLEGIO DE CEDRILLAS

El juego es una herramienta imprescindible para estimular el aprendizaje durante la etapa de la infancia pues ofrece a los niños y niñas la oportunidad de disfrutar al mismo tiempo que se adquieren destrezas motoras, intelectuales y de comunicación.

Jugar con elementos de la Naturaleza, además, permite comprender mejor el entorno y favorece la autonomía a la hora de divertirse ya que no se necesitan más recursos que los que ofrece el medio.


El juego es, por otra parte, uno de los elementos de la cultura inmaterial de cada comunidad. 

Por eso, desde el Colegio Público de Cedrillas y desde el Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra consideramos que podría resultar de interés educativo realizar el taller "Jugando con las plantas"  con los grupos de Educación Primaria que el pasado mes de octubre impartió  Alicia Cirujeda, investigadora del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) y coautora del libro "Diviértete con las plantas", con la colaboración de las profesoras y los profesores  de dicho educativo.

Se hicieron tres grupos, por niveles, con todo el alumnado de Educación Primaria. ¡Estuvo genial!


El grupo de 1º y 2º aprendieron como con los frutos de la cardencha ...


se puede jugar a los dardos ...


Las plantas necesitan repartir las semillas y no hay mejor medio que sean los animales los que lo hagan. El fruto de la cardencha, que contiene las semillas, tiene pequeños ganchos que le permiten engancharse en el pelo de los animales y así viajar con ellos.

Nos contó Alicia que estos ganchos dieron la idea para fabricar los cierres de "velcro", ese medio que permite cerrar las zapatillas sin necesidad de atar cordones ...


después hicieron barquitos con hojas de caña ....


observaron cómo se mueve una semilla de avena loca cuando comienza a hidratarse tras meterla en agua unos instantes ...


parecía un insecto ...

   

Y finalizaron construyendo una corona de juncos con adorno de hojas de chopo y de laurel ...


El segundo grupo lo formaron los niñas y niños de 3º y 4º, además, construyeron cadenas de hojas de chopo recién cogidas ...


que les servirán a alguno a ocultar las casetas que se hacen junto al río ...


aprendieron a jugar (¡y disparar!) con un trabuco construido con un trozo de caña y una rama de sarga ...


y a construir barcos con juncos ...


que quedaron preciosos ...


Por último, los mayores de 5º y 6º también construyeron los dos tipos de barcos ...


y como tenían muchas ganas de emplear los dedales y las agujas construyeron varios adornos con hojas de junco ...



Cada cual se llevó a casa sus pequeños trabajos y ... ¡lo disfrutado y aprendido!

viernes, 19 de octubre de 2018

OTOÑO EN LA UMBRÍA DE LA DEHESA DE ALLEPUZ

Avanza el otoño. Los chopos no tienen prisa en cambiar el color de las hojas que aún se mantienen bastante verdes. Son días luminosos, no llegan las heladas y el río aún lleva agua. Aún son días de actividad en la ribera.

En el monte, la cosa cambia. El suelo va perdiendo la humedad de las tormentas de verano, abundantes en este año. Las plantas aprovechan para recoger la clorofila de las hojas, un pigmento tan complejo y costoso de obtener, como fundamental para su nutrición. La retirada del verde clorofílico permite observar los carotenos y las xantofilas, otros pigmentos que permanecían enmascarados: rojos, anaranjados, granates y amarillos.

Frente al pueblo de Allepuz está el monte de La Dehesa, característico por su ladera de umbría completamente abancalada en estrechos bancales, hoy abandonados y en proceso de recuperación por la vegetación. Una rambla ha abierto un barranco justo sobre su desembocadura en el río Sollavientos. En la ladera orientada al saliente de este barranco se dejó sin roturar un reducto. Un bosquete de arbustos caducifolios prospera en los últimos años. 

Anteayer ofrecía esta paleta de colores. 


 
El amarillo lo daban las pequeñas hojas de las guillomeras (Amelanchier ovalis) ...


El rojo, las características hojas trilobuladas de los aceres (Acer monspessulanum)  ...


Al caer la tarde, el pueblo de Allepuz ofrecía una hermosa imagen a través de sus hojas ...


... mientras que el granate lo aportaban las hojas de las mentironeras (Viburnum lantana) ...


... que ya la habíamos visto antes en los prados del Alto de La Dehesa ...


Quedan días de color en las Tierras Altas de Teruel. 

Son días de disfrutar del otoño. ¡Saboréalo en el Alto Alfambra!

martes, 16 de octubre de 2018

RECUERDOS DE LA VISITA DEL IES VALLE DEL JILOCA

Fue la última visita educativa del pasado curso académico. Era una fresca mañana de finales de un mayo lluvioso. 1º de Secundaria del IES Valle del Jiloca. El Alto Alfambra, un territorio por descubrir para casi todos aquellos niños.

Traían los deberes muy bien hechos. Previamente a la visita, se habían documentado. Se situaban dentro de la amplia geografía turolense, conocían lo que era un parque cultural y también los chopos cabeceros, unos árboles que también forman parte de su paisaje cotidiano en el Jiloca.

Comenzamos el paseo en el Molino de Ababuj tomándole el pulso al río Alfambra, al territorio.


Paso tras paso, el campo ofrecía sus pequeños secretos. El nazareno y su tallo subterráneo ...


la discreta orquídea y su fascinante historia natural ...


... los pequeños caracolicos (y caracolicas) que forrajean activos esa mañana entre las hierbas ...


Y, como no, estos viejos y gigantes árboles: los chopos cabeceros.


su origen ...


sus paisajes tan singulares ...




sus habitantes ...


Pero el paisaje es mucho más que los árboles. Las rocas, las características arcillas y areniscas del Cretácico Inferior ...


el modelado del relieve por la acción del río ...


El paseo seguía el camino, entre el río y unos campos cultivados de un trigo que mostraban un evidente retraso por las nevadas de abril y el fresco de esta primavera ...


Ya se veía el pueblo, pero continuamos el curso del río. Una réplica nos mostró indicios de la vida en el pasado, en la era Secundaria. Las huellas impresas en el barro (icnitas) de diversos dinosaurios que pueden encontrarse en el paraje de El Hontanar ...

concluyendo el paseo en el famoso Chopo Cabecero del Remolinar, uno de los tres Árboles Europeos de 2015.

Ya en Aguilar del Alfambra, visitamos el Aula de la Naturaleza ...


con sus paneles, su mapa, su diorama ... ¡una sorpresa más!

Después de comer visitamos la fábrica de quesos ...


y la nave de las ovejas ...


Tras probar diferentes tipos de quesos, todos muy ricos, nos subimos al autobús, comenzamos a cantar y al poco, como no podía ser de otra forma, comenzó a llover ...

¡Una jornada estupenda!

jueves, 16 de agosto de 2018

LA AJEDREA (Y LAS ABEJAS), EN SU ESPLENDOR

La ajedrea común (Satureja intricata), más conocida popularmente en Aragón como jadrea, es una de las plantas más representativas de las lomas y rasos de las Tierras Altas de Teruel.


Es una pequeña mata de aspecto de almohadilla que, si le deja el diente de la oveja, puede levantar hasta 40 cm del suelo, aunque habitualmente es bastante rastrera.


Los pequeños tallos tienen abundantes pelicos. Las hojas, perennes, tienen un color verde intenso, el extremo agudo y son algo más anchas cerca del ápice que en la base. Produce un vástago a modo de inflorescencia con forma de espiga  y en donde se disponen las flores agrupadas a diferentes alturas. Cada flor tiene el cáliz con cinco dientes agudos que protegen a la corola, que es de color blanco y tiene dos labios (de donde le viene el nombre a la familia Labiatae).


La jadrea forma parte de matorrales abiertos y de pastos sobre sustratos rocosos. Es común en páramos y crestas calizas, en entornos muy iluminados y muy venteados, donde encontraría su óptimo ecológico. También puede encontrarse en claros de carrascales, pinares, rebollares y, especialmente, sabinares. Es propia de climas continentales, con fuertes oscilaciones térmicas y con escasez de precipitaciones. Sus poblaciones son extensas aunque de escasa densidad.


La deforestación de origen antrópico y los procesos de erosión subsiguientes han ampliado el hábitat de esta especie. Es decir, el ser humano indirectamente le ha favorecido.


Es una planta endémica del centro y el este de la península Ibérica. Se extiende por el Sistema Central, la cordillera Bética, en los páramos castellanos y, en especial, en la cordillera Ibérica donde puede encontrarse en los dominios de la superficie de erosión fundamental creados durante el Terciario. Es, pues, un endemismo iberolevantino.

En el Alto Alfambra prospera en los rasos y en las crestas, especialmente en los llanos de Camarillas, Galve, Allepuz, Aguilar, Jorcas, El Pobo y Ababuj. Es una planta que contribuye a formar paisaje. Y cultura. Un paraje comprendido entre estas dos últimas localidades, en la vertiente este de la sierra de El Pobo, se conoce como Jadriales. Todo queda dicho.


La floración se extiende desde julio hasta septiembre en el Alto Alfambra. Las tormentas veraniegas, tan habituales en la zona, le benefician notablemente. Es lo que ha ocurrido este año. La planta comenzó la primavera aprovechando el agua retenida en las arcillas que se acumulan en las grietas calizas por lo que produjo brotes muy vigorosos con abundantísima flor. Las tormentas de estos días de agosto van a prolongar la floración hasta bien entrado septiembre.

Esta planta produce néctar generosamente. En las horas centrales del día es común observar insectos volando de flor en flor, tanto silvestres ...

Syrichtus proto, un hespérido común en los jadriales
como domésticos, como es el caso de la abeja melífera ...

Apis mellifera libando néctar en la flor de la jadrea 
Los colmeneros valencianos y aragoneses lo saben bien. Cada verano suben sus cajas desde el litoral mediterráneo o desde el valle del Ebro. Este año, con expectativas. Se espera una de las mejores cosechas de miel de los últimos años. Falta hacía.


Otra modalidad de trashumancia.
    

Cuando volvamos a casa después de un paseo por el monte nos traeremos en las botas el aroma de la ajedrea. Y si compramos miel, nos llevaremos el néctar de las flores. Un extracto del verano en cada cucharada.