domingo, 10 de junio de 2018

SEGUIMIENTO DE AVES INVERNANTES. ENTRE LA CIENCIA CIUDADANA Y EL TURISMO ORNITOLÓGICO

El programa de Seguimiento de Aves Comunes Invernantes (SACIN) es una iniciativa de ciencia ciudadana puesta en marcha en 2008 por SEO/BirdLife y que tiene como objetivo principal el conocer la evolución de las poblaciones de las aves comunes en época invernal. Esto contribuye a determinar el estado de conservación de cada especie y, en paralelo, la posible influencia del cambio climático. 


Desde entonces, más  de 600 voluntarios recorren los campos, montes, humedales y pueblos españoles para anotar las aves que observan en dos momentos, entre el 1 de noviembre y el 15 de febrero

Y, desde este invierno, el Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra se ha querido sumar a este programa con el propósito de conocer las poblaciones de aves invernantes que tienen como hábitat la Arboleda Singular "Ribera de Chopo Cabecero" que discurre entre Jorcas, Ababuj y Aguilar del Alfambra. Un hábitat singular formado por el río, la dehesa de chopos cabeceros, los setos arbustivos y los campos de su entorno, tanto de secano (cereal) como de regadío (huertos).

El método consiste en realizar caminando a paso lento ocho recorridos consecutivos (de unos 500-700 m de longitud) empleando en cada uno de ellos 15 minutos mientras se registran todas las aves que se ven o se oyen, cuidando de no duplicar la anotación de los mismos ejemplares. 


La primera jornada de campo se realizó el pasado 20 de diciembre de 2017 siendo registrados 509 ejemplares de 22 especies de aves. 

La segunda jornada tuvo lugar el 19 de Enero de 2018 siendo anotados 150 individuos de 16 especies.

Esta son las listas indicándose los nombres común y científico, así como los ejemplares observados en cada una de las dos fechas:

Mirlo común (Turdus merula): 13 / 13
Chova piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax): 60 / 0
Pinzón vulgar (Fringilla coelebs): 170 / 93
Pardillo común (Carduelis cannabina): 83 / 0
Escribano soteño (Emberiza cirlus): 3 / 2
Carbonero común (Parus major): 9 / 10
Zorzal real (Turdus pilaris): 128 / 0
Corneja negra (Corvus corone): 7 / 11
Agateador común (Certhia brachydactyla): 1 / 1
Jilguero (Carduelis carduelis): 1 / 0
Esmerejón (Falco columbarius): 1 / 0
Pinzón real (Fringilla montifringilla): 15 / 0
Milano real (Milvus milvus): 1 / 0
Herrerillo común (Parus caeruleus): 1 / 4
Picogordo (Coccothraustes coccothraustes). 2 / 1
Pito real (Picus viridis): 1 / 1
Pico picapinos (Dendrocopos major): 1 / 1
Verderón común (Carduelis chloris): 1 / 0
Gorrión molinero (Passer montanus): 1 / 0
Escribano triguero (Emberiza calandra): 8 / 0
Zorzal común (Turdus philomelos): 0 / 1
Trepador azul (Sitta europaea): 0 / 2
Gavilán común (Accipiter nisus): 0 / 2
Ánade azulón (Anas plathyrynchos): 0 / 3
Buitre leonado (Gyps fulvus): 0 / 1
Mito (Aegithalos caudatus): 0 / 4

En cada uno de los ocho recorridos del itinerario se caracteriza el hábitat. Con estos datos, integrando la información proporcionada por todos los voluntarios durante una larga serie de años, se analizan los resultados y se obtienen las tendencias de las poblaciones.

Nosotros no podemos sacar conclusiones con un par de muestreos. Pero ya apuntan ciertas tendencias. Hay más ejemplares y una mayor riqueza en especies al inicio del invierno.

La población invernante de pinzón vulgar es importante. Se les observa alimentándose en los rastrojos y tienden a refugiarse en los arbustos y árboles vecinos


La ribera es un ambiente apropiado para el zorzal real, empleando los espinos para consumir sus frutos (gabardera, vizcodero) y las ramas altas de los chopos cabeceros.


El Alto Alfambra acoge reúne poblaciones discretas de algunas especies estrictamente invernantes en este territorio, como es el caso de pinzón real ...


el picogordo ....


Estas poblaciones de aves invernantes y las de otras especies también presentes en esta dehesa fluvial y en los campos cercanos es un recurso alimenticio temporal aprovechado por ciertas rapaces de presencia igualmente invernante en la zona.

Una de ellas, el esmerejón ...


... es propia de ambientes abiertos.

La otra, el gavilán común ...


... lo es de espacios arbolados.

También hay otras rapaces invernantes, como el milano real ...


y el aguilucho pálido, este no observado en ninguno de los dos muestreos.

Es muy probable que sea una casualidad, pero en varias especies de hábitos sedentarios con tendencia a mantener territorialidad los datos son muy similares en ambos muestreos. Esto ocurre con el mirlo común, el carbonero común, el escribano soteño ...


el pico picapinos, el agateador común o el pito real ...


Esta es la primera campaña de lo que esperamos sea una larga serie. Esto permitirá conocer la comunidad de aves en la Arboleda Singular "Ribera de Chopo Cabecero" del Alto Alfambra lo que ayudará a tener argumentos para difundir este espacio como un destino con personalidad propia para el turismo ornitológico, un sector emergente dentro del turismo rural y de naturaleza. 

Chabier de Jaime (texto) y Carlos Pérez Naval (fotografías)

viernes, 8 de junio de 2018

MIL FESTIVAL EN CEDRILLAS

El MIL Festival es un evento que persigue llevar actividades culturales de alto nivel en la Comarca/Provincia de Teruel. Su nombre alude a la música, a la imagen y a la literatura, siendo por tanto un festival multidisciplinar. Celebra este fin de semana su primera edición reuniendo más 30 actividades que se realizarán en espacios de carácter histórico de las localidades de Teruel, Cella y Cedrillas. Lo organiza el Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón, la Comarca Comunidad de Teruel y promotores privados.


En concreto, el próximo domingo 10 de junio y a las 12.30 horas en el castillo de Cedrillas se desarrollará este programa de actividades:

Ángel Petisme, música y poesía.

Sweet Home Trío.

Joaquín Carbonell 'Salvando los muebles tour'.

Estas actividades son gratuitas. ¡A disfrutarlas!

martes, 5 de junio de 2018

LA MAGIA DE VIAJAR POR ARAGÓN

Hace unos días que ha llegado a los kioskos el número de Mayo-Junio de la revista "La Magia de Viajar por Aragón". 


Contiene un extenso reportaje titulado "El Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra" de diez páginas de extensión que viene magníficamente ilustrado con veintidós fotografías.


Os animamos ... ¡a disfrutarlo!

sábado, 2 de junio de 2018

EN GALVE, LOS DINOSAURIOS SE SUBEN ... ¡POR LAS PAREDES!

Al llegar a Galve, en la fachada del Museo Paleontológico "José María Herrero" lo primero que se ve es un gran mural con figuras de dinosaurios. Te preguntarás ¿qué significa esto? Pues no es otra cosa que parte de un proyecto de la Asociación Cultural en el que se quiere dejar viva la importancia de los dinosaurios en Galve. 

Ésta es la fachada terminada en el local donde está albergado el Museo Paleontológico y donde duermen muchos restos del Aragosaurus. Arriba se lee el eslogan "Galve cuna de los dinosaurios" que expresa de manera breve la importancia que Galve ha tenido en el origen de muchos proyectos que se han desarrollado posteriormente. El mural consta de una parte central que representa el ecosistema y la vida de estos dinosaurios en el Cretácico y las otras dos partes más pequeñas, una representando un carnívoro también del pasado frente a la otra con el paisaje actual y el yacimiento y descubrimiento de una escápula del Aragosaurus.
Si hay algo que identifica a Galve y por lo que aparece en el mapa del mundo, desde luego es por los dinosaurios.


Esta pequeña localidad ha sido pionera en este campo. Hace sesenta años ahora (1958-2018), se descubrieron y publicaron por primera vez los materiales de parte del Aragosaurus e Iguanodon, aunque no fue en ese momento cuando se le dio el nombre, solo era un saurópodo, pero ahí estaba ya nuestro primer dinosaurio español. 

Y si hay una persona a la que se le debe este comienzo, no es otra que a José María Herrero, que desde finales de la década de los cincuenta, comenzó con estos descubrimientos e hizo partícipe a la comunidad científica de esos hallazgos para su estudio y posterior publicación. 

Por eso, desde nuestra Asociación, queremos mantener vivos estos hechos y recordar esos grandes hallazgos y una manera que hacerlo es a través de estos murales en diferentes paredes del pueblo. 

Nuestro proyecto está pensado a largo plazo. Éste es el primer mural que pintó en el verano de 2015 un gran artista, Adrián Zapater Nistal.


En él el autor ha tratado de plasmar el pasado y el presente de Galve, representando a través de los círculos y el color verde una evocación del pasado ...



y ya fuera de los círculos y con un paisaje árido viene a referirse a la historia más reciente del pueblo ...

Contraste del paisaje del pasado donde el Aragosaurus y su familia   ramoneaban por los alrededores del gran río Alfambra en un paisaje tropical que contrasta con el presente y el inicio de los descubrimientos de Galve
incorporando como protagonista al personaje que lo hizo posible, José María. 

Este es un pequeño detalle en homenaje a José María Herrero, que es el que hizo muchos de los descubrimientos y que los dio a conocer, no solo a la Comunidad Científica sino a toda la gente que estuvo interesada. Su casa era su museo y por ella pasaban innumerables personas que siempre eran bien acogidas. Concretamente se refiere al descubrimiento de la escápula del Aragosaurus, nuestro primer dinosaurio español, del que ya en el 1958 Lapparent hizo la primera publicación diciendo que seguramente era un saurópodo y a partir de esta publicación paleontólogos de la Universidad Autónoma de Madrid y Barcelona lo catalogaron como nuevo género y especie y le dieron el nombre de nuestra Comunidad. Posteriormente la Universidad de Zaragoza y Dinópolis han seguido investigando y han dado un nuevo giro a la investigación.
Pensamos continuar llenando las paredes de dinosaurios con los múltiples hallazgos de Galve, aunque el desarrollo es un poco lento porque tenemos dificultades con la financiación.

¡Desde Galve os invitamos a conocerlo y a participar en el proyecto!

Maribel Herrero (A.C. Dinosaurio)

miércoles, 30 de mayo de 2018

EL NIÑO, LA ACEITERA Y EL CHOPO

La mañana del 3 de mayo había salido fría en Jorcas. Y eso lo sabíamos todos yendo preparados con la zamarra para pasear. Una ruta senderista con los alumnos del C.R.A. Teruel 1 (desde 3º de Primaria a ESO) por la ribera del río Alfambra hasta la localidad de Aguilar del Alfambra. Ese paseo iba dirigido y organizado por nuestro amigo Chabier de Jaime, gerente del Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra



Nuevamente este profesor y naturalista nos adentraba hacia un entorno mágico y aunque cercano a nosotros, por descubrir. El sendero estaba lleno de sorpresas y aprendimos muchas pero muchas cuestiones relacionadas con el chopo cabecero, las plantas, los insectos, las piedras, el río y todo su conjunto natural. 



Mañana de luz potente, de nubes que iban y venían. Un río que bajaba con fuerza dejándose escuchar entre los meandros que formaba. Chabier de cuando en cuando recogía al grupo para contarnos historias fantásticas de ese lugar con encanto. Entre saucedas y chopos, por ejemplo, vimos acequias, un molino y un azud explicándonos su papel. Hablaba de las construcciones hechas mediante la técnica de piedra seca que iban apareciendo entre campos de trigo y cebada. También descubrimos que el río formaba islas naturales y que la fuerza del agua arrastra sedimentos, grava y rocas modificando constantemente el espacio. Ríos vivos que se comportan de forma equilibrada, lógica y coherente en sus largos viajes. Porque para ellos, nada sobra y todo tiene su sentido.

Existen unas plantas llamadas nazarenos, debido a su color, que su raíz es un bulbo. ¿Sabíais que las aliagas tienen hojas durante unos días antes de tirarlas? Nosotros pudimos verlas. Observamos también vizcoderos (majuejo o espino albar), hierba de los ballesteros, llamada así porque los ballesteros usaban su jugo para envenenar las flechas con las que mataban a sus enemigos. Nos paramos en varios endrinos en flor ...


... y Chabier nos comentaba que cuando saca la flor el vizcodero, ya se pueden plantar las tomateras.

Pero aún hay más todavía porque nos ilustró sobre la planta diente de león y yema de oro.


Aprendimos que los chopos pueden ser machos o hembras según el tipo de flor que tienen y que ahora estaban llenos de unas vainas con un líquido que hace de anticongelante y su función de funda es proteger a las diminutas hojas que han nacido. En breve, esas vainas se expulsarán y las hojas se abrirán mostrándose cada vez más grandes.

No sólo hubo encuentros con las plantas, arbustos y árboles. Conocimos a multitud de insectos, entre ellos, la aceitera.


La aceitera si la molestamos produce un líquido tóxico que puede irritarnos la piel. Pero fijaos que aprendimos que las avutardas, aves de mayor peso de la península, les encanta comer aceiteras porque esa sustancia que produce, aunque tóxica, les ayuda a eliminar parásitos internos y eso hace que sus plumas de la cloaca sean más blancas y atractivas para las hembras. Como podemos constatar, todo tiene un sentido en la naturaleza y ese equilibrio hay que intentar no destruirlo.


Por fin llegamos a Aguilar del Alfambra pero antes fuimos a ver el chopo cabecero del Remolinar con 250 años de antigüedad, el cual quedó finalista (tercera posición entre catorce candidaturas) en el concurso de "Árbol Europeo del Año 2015"


Después de nuestro gran paseo naturalista, llegamos al pueblo y comimos cerca del bar. Allí aprovechamos para comprarnos refrescos, helados y chuches. Se sorprenderían los habitantes de Aguilar del Alfambra viendo tanto zagal correteando por sus calles silenciosas.

Después de comer nos acercamos al Aula de Naturaleza del Chopo Cabecero y descubrimos entre paneles y fotografías, más cuestiones sobre este árbol y su hábitat. Además tenéis que saber que el padre del escritor Vicente Blasco Ibáñez nació en Aguilar del Alfambra.


Para poner el broche final a este maravilloso día, nos acercamos a la quesería "Quesos Hontanar" que está en la misma localidad. Milagros nos la enseñó explicando muy bien todo el proceso que conlleva hasta que se comercializa el queso.


¡Hasta pudimos ver la nave con las ovejas y corderos de la raza ovina Assaf ...


y cómo las ordeñaban!.


Después, degustamos varios tipos de queso que producen y hasta compramos alguno.

Como veis, fue una jornada muy educativa y cargada de aprendizaje. Seguro que los niños aprendieron muchas cosas que nunca olvidadán.

Y hablando de olvidos, lo que consideramos que nunca hay que olvidar es quienes somos y de dónde venimos. Nuestro territorio es por excelencia natural y muy hermoso. Preñado de mucha diversidad natural que hay que conocer, difundir y sobre todo preservar. Tenemos muy cerca de nosotros una riqueza natural de valor incalculable. ¡Salgamos más al campo!¡Conozcamos que nos brinda! Él, nunca nos fallará y devolverá a cambio de nada muchas alegrías y serenidad.

Para finalizar, desde el C.R.A. Teruel 1 damos las gracias a la Comarca Comunidad de Teruel (Cultura y Patrimonio) por haber financiado la actividad no suponiendo gasto alguno para nosotros y también a nuestro guía Chabier que por momentos nos recordó a la magnífica película de José Luis Cuerda "La lengua de las mariposas" donde su maestro Don Gregorio (actor Fernando Fernán Gómez) enseña a sus pupilos el lenguaje de la naturaleza entre paseos y felicidad.

José Mª Martínez (texto y fotos)

domingo, 27 de mayo de 2018

GANADERÍA Y BIODIVERSIDAD EN LA SIERRA DE EL POBO. PAISAJE HISTÓRICO Y TESORO MEDIOAMBIENTAL

Entre los siglos XIV y XIX, la economía de las Tierras Altas de Teruel y, por tanto del Alto Alfambra, se basó en la producción de lana. Este producto, muy apreciado, se destinaba tanto a la exportación como a su transformación por los pelaires y tejedores locales.

La ganadería extensiva se basaba en la práctica de la trashumancia, bajando los rebaños a tierras valencianas en el otoño y retornando a las sierras turolenses en la primavera. Y también en el uso de razas rústicas, como la rasa aragonesa o la cartera, bien adaptadas al medio.


Esta importante cabaña ganadera, que en 1796 y solo para el partido de Teruel, superaba los dos millones de cabezas, requería pastos. Abundantes pastos. Estos se consiguieron a partir de los bosques preexistentes. Sabinares, pinares, carrascales y rebollares fueron talados para conseguir pastizales y, en menor medida, tierras de labor. La Comunidad de Aldeas de Teruel era consciente de los riesgos que implicaba la deforestación, pero fue incapaz de ponerle freno a través de las diversas ordenanzas que emitió. La fuerza del mercado era mayor. Este proceso deforestador se aceleró tras las desamortizaciones de montes públicos que se aplicaron a lo largo del siglo XIX.

El resultado.


Unos montes cubiertos por comunidades de plantas herbáceas y por pequeños arbustos resistentes a la sequedad, al viento y a los suelos poco profundos, que se extienden desde Galve hasta Allepuz y desde El Pobo hasta Jorcas. En aquellos parajes donde aflora la roca caliza y que presentan un suave relieve, forman extensos páramos poblados por ajedrea, tomillos, erizos y diversas plantas herbáceas como el cerrillo.

Estos ambientes abiertos son apropiados para una comunidad biológica que, debió prosperar durante los periodos áridos y fríos propios de las glaciaciones cuaternarias, y que durante el último episodio de clima templado quedaría circunscrita a las cumbres calizas de la cordillera Ibérica. Una comunidad rica en endemismos, tanto en el ámbito de la vegetación como en el de los invertebrados.


Una comunidad que aprovechó la oportunidad de ocupar nuevos parajes conforme los pastos iban ganando terreno a los bosques.

En ella abundaban las especies de aves características de zonas esteparias.

Con especies como la alondra-ricotí ...


la ganga-ortega (churla) ...


el sisón ...


la curruca tomillera ...


la bisbita campestre  o la terrera común. Todas ellas y otras más tienen poblaciones en estos páramos.

Es por ello que una parte de las parameras de los términos municipales de Ababuj, Aguilar del Alfambra y Camarillas, que incluye también los cañones fluviales del Alfambra y sus aves rupícolas, han sido declaradas como Zona de Especial Protección de Aves "Parameras del Alfambra" y forman parte de la Red Natura 2000 por incluir hábitats de interés en la Unión Europea.


Para interpretar este paisaje cultural, las prácticas ganaderas que lo han generado, la comunidad biológica, especialmente la avifauna, que constituye este agrosistema y su relación con la historia de estos pueblos el Ayuntamiento de Aguilar del Alfambra, la Plataforma Aguilar Natural y el Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra han organizado para el próximo sábado 2 de junio la jornada “Ganadería y biodiversidad en la sierra de El Pobo. Paisaje histórico, tesoro medioambiental”.

¡Descubre los páramos y cañones del Alto Alfambra!

Texto (Chabier de Jaime) y fotos (Rodrigo Pérez y Chabier de Jaime)

viernes, 25 de mayo de 2018

6ª ANDADA "EL POBO NORTE" 2018

Una excursión senderista para descubrir los paisajes primaverales del municipio de El Pobo, para realizar ejercicio físico y para compartir un día de fiesta en buena compañía.


No lo olvides. Sábado 2 de junio de 2018.

Inscripciones en pobonorte@gmail.com

Organiza: Ayuntamiento de el Pobo.

¡A disfrutar!