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domingo, 2 de diciembre de 2018

LOS PRIMEROS PROYECTOS DEL PARQUE CULTURAL

La constitución del Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra ha sido un hito porque, por primera vez, se ha reconocido de forma oficial un bien cultural configurado en torno a un árbol y su paisaje. Contar con esta “marca” pionera es por sí mismo un objetivo que desarrollará toda su potencialidad mediante su trabajo a medio y largo plazo.


Ese trabajo concretado en proyectos a corto plazo, en el día a día, es del que vamos a hablar a continuación, y es el más agradecido, porque es el que se va a percibir en los pueblos antes y de manera tangible.

La selección de los proyectos a desarrollar es una competencia de la gerencia del Parque y de su Patronato, compuesto por la propia gerencia, los alcaldes de los pueblos y representantes del Gobierno de Aragón y de asociaciones del territorio. En la reunión del Patronato del mes de agosto se constituyó dicho órgano y se eligieron los proyectos en los que invertir el presupuesto anual, plasmados en el Plan de Actuaciones 2018 del Parque Cultural. Dichas acciones se sintetizan en tres líneas básicas de trabajo: estudios, obras y divulgación.

El bloque de estudios viene en parte condicionado por la necesidad de cumplir la Ley de Parques Culturales. Así, se acometerá la primera parte del Plan del Parque, un instrumento de planificación que conjuga las actuaciones en los principales valores del Parque y su estudio económico, con las normativas vigentes y la consiguiente indicación de las administraciones responsables.

Un estudio que tendrá efectos más visibles, y que se va a acometer en el presente ejercicio, es el proyecto técnico del Museo de Cedrillas, consistente en la redacción del diseño expositivo de dicho espacio que incorpore su integración dentro del Parque Cultural definiendo su temática, recursos y materiales expositivos.


Dentro del capítulo de estudios cabe señalar uno estrechamente vinculado con el bloque de obras, consistente en el proyecto de un tramo de la que va a ser la espina dorsal del Parque, el Sendero de Gran Recorrido Ruta de los Chopos Cabeceros del Alfambra (GR-199), Sendero Turístico de Aragón que discurrirá entre las Motorritas de Gúdar y los Alcamines en Galve. Se trata de una infraestructura estratégica de gran poder de atracción turística y que con sus ramales articulará el territorio de todos los municipios, recorriendo la zona alta de la sierra de Gúdar, las grandes arboledas de cabeceros y los ambientes esteparios de la sierra del Pobo y su Zona de Especial Protección de Aves.


De esta forma, se redactará el proyecto técnico del tramo Estrecho de Aguilar-Ríos Altos de Galve, que es el que presenta mayor complejidad técnica. Asimismo, dentro de este GR se ejecutará ya el tramo de la Vega del Alfambra de Galve (Ruta Senderista PR).


Por último, en el presente ejercicio el GR también recibirá recursos a cargo del FITE, aspecto del que hablaremos en otro artículo.

El capítulo de obras incluye una acción de gran interés para el patrimonio arqueológico y monumental, la realización de la pasarela de acceso a los restos del castillo de Gúdar, una construcción para comunicar los restos de la fortificación y la ermita de la Magdalena en dicho municipio. Los trabajos, que permitirán mejorar la accesibilidad a un magnífico Bien de Interés Cultural con excelentes vistas a los paisajes de las sierras y a la val del Alfambra, incluyen excavaciones arqueológicas, cimentación y la propia pasarela, que debe salvar una luz de unos 11 metros.


La realización de la Ruta Etnobotánica Reverendo Bernardo Zapater es de especial relevancia para la divulgación científica del territorio. La ruta está situada en las cercanías de Allepuz, y podrá recorrerse como un camino de ida y vuelta, o de modo circular. Se dotará con señales y paneles que identificarán las especies arbóreas, arbustivas y herbáceas más significativas, describiendo sus usos etnobotánicos e identificando las fases de recuperación tras el abandono de determinadas zonas de cultivos.


En el bloque de divulgación se cuentan diversas iniciativas que permiten de un modo más directo la consolidación y promoción del Parque Cultural, tanto de cara al mercado turístico como en sus propios pueblos, y de cara a la investigación y generación de un conocimiento que otorgue consistencia e identidad a los valores culturales del territorio.

Para dar a conocer al mayor público posible la “marca” del Parque se está desarrollando una página web con diseño adaptado a la visualización en smarthphones y tablets. Incluye servicio de alojamiento web, dominio y correo electrónico, y servicio de mantenimiento. A su vez, se han hecho materiales de promoción que constan de carteles-póster, trípticos, un expositor enrollable con lona impresa a color y pegatinas en papel, y se ha adquirido un ordenador portátil y un proyector. Son inversiones elementales pero necesarias en la puesta en marcha de un proyecto a largo plazo como el del Parque Cultural.

Expositor enrrollable en la conferencia sobre "Los celtíberos en el Alto Alfambra" en Jorcas
Dentro del apartado divulgador que profundiza en el conocimiento e identidad del territorio se cuenta la edición del libro de investigación "Con son de campana por él tañida. Historia de Aguilar del Alfambra (siglos XII-XIX)", una obra que, si bien aborda de forma específica la historia de uno de sus pueblos, por su concepción contextual en la antigua Comunidad de Teruel y sus localidades, puede considerarse también como una obra referencial del territorio de los municipios del Parque Cultural.


Igualmente se aprobó la redacción de textos para su edición en 2019 del libro de investigación "La entrada de moros y cristianos de El Pobo. Recuperación del Patrimonio Cultural Turolense", que recupera una de las manifestaciones culturales de índole literaria más originales de todo Aragón, lo que da imagen de su trascendencia, así como de la desconocida riqueza cultural de estos pueblos, uno de los valores más sobresalientes y con más recorrido de cara al futuro. En 

Una iniciativa para implicar a los vecindarios es el despliegue de un programa de conferencias, talleres y rutas guiadas en el que vecinos y especialistas aborden los valores culturales, patrimoniales y naturales de los pueblos. A fecha de hoy se han realizado con gran éxito en Camarillas (Día de las Aves en los Estrechos del Alfambra y patrimonio monumental de Camarillas), en Cedrillas (Actividad educativa de uso lúdico de las plantas), en Jorcas (Jornada sobre Los celtíberos en el Alto Alfambra) y Monteagudo del Castillo (Jornadas de emprendimiento. Ganadería ayer y hoy, perspectivas de futuro). A su vez, se ha colaborado con la jornada cultural de Aguilar del Alfambra (Ganadería y biodiversidad en la sierra del Pobo. Paisaje histórico, tesoro medioambiental). 

Jornada sobre la ganadería en Monteagudo del Castillo
En total, la suma de la inversión en todos estos proyectos supone una inyección en el territorio de unos 61.092,85 euros, una cantidad que, si en otros contextos puede resultar anecdótica, en un lugar como el Teruel interior, necesitado de inversiones y víctima de una feroz despoblación, supone un paso adelante en lo concreto y un hito en lo simbólico, por estar su origen en un proyecto que es una aspiración de estos pueblos. 

Cabe aclarar que el Plan de Actuaciones 2018 del Parque Cultural cuenta este año con un hándicap, el escaso tiempo disponible de ejecución de los proyectos condicionado por la fecha de constitución del Patronato, esperándose, no obstante, que no existan problemas en su tramitación y realización efectiva. En su consecución se encuentran trabajando de firme gerencia, ayuntamientos y la Dirección General de Patrimonio del Gobierno de Aragón. El éxito de los proyectos del Parque es un éxito para sus pueblos y su futuro.

 Ivo Aragón Inigo
Representante en el Patronato del Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra

jueves, 22 de noviembre de 2018

LA GANADERÍA EXTENSIVA, UNA OPORTUNIDAD

Criar rebaños de ovejas, cabras y vacas ha sido, desde hace siglos, la principal actividad productiva de las tierras del Alto Alfambra. Esta práctica debió ser muy temprana, como sugieren los yacimientos arqueológicos celtíberos de la Val de Sollavientos, un enclave de estricta vocación ganadera, estando sujeta con el paso del tiempo a los vaivenes históricos de las diferentes culturas que por aquí pasaron. 

Vacas de carne en La Salobreja (Monteagudo del Castillo)
La trashumancia fue la herramienta para conseguir que la ganadería entrase en la economía de mercado en el sur de Aragón. La expansión de la Corona de Aragón hacia el litoral valenciano posibilitó unos derechos de pasto durante los meses desfavorables, ofreciendo una segunda primavera, cuando la Sierra carecía de herbajes. De ahí, al desarrollo de la manufactura de la lana mediante la producción de paños y a la especialización de la economía en el eje pasto-oveja-lana. Casi todos los aspectos de estas sociedades y de los paisajes serranos se explican a través de la importancia de esta actividad.

Rebaño de ovejas pastando en los alrededores del pueblo (Monteagudo del Castillo)
La ganadería extensiva está en crisis en las Tierras Altas de Teruel. No es algo nuevo, en realidad su declive ya viene desde el siglo XVIII. Pero en la actualidad, la sensación de crisis es mayor por que a los cambios productivos se les suma la antigua extensa roturación de pastos para su uso agrícola (muchos de ellos de escasa aptitud) y, sobre todo, la profunda crisis social del mundo rural, asociada a la emigración, el envejecimiento demográfico y la despoblación.

Majada de El Villar (Jorcas). Obsérvese el desarrollo de las matas de agrillo por la ausencia de ganado desde hace décadas.
Sin embargo, la ganadería extensiva mantiene un gran potencial en el Alto Alfambra. La sociedad sigue cambiando con rapidez y demanda alimentos de calidad, que además hayan sido producidos en territorios que atesoran valores naturales y culturales. 

Es cierto que son múltiples los problemas que atañen a la cría de ganados en los montes con normativas, mercados y sociedades cada vez más alejadas del campo y de sus valores. Pero en muchos lugares surgen iniciativas para recuperar la presencia de las ovejas, las cabras y las vacas en los campos y en los montes. Y en Monteagudo del Castillo, también.

La Asociación Cultural, la Agrupación Amigos del Pairón y el Ayuntamiento de Monteagudo, con el patrocinio de Quesos El Hontanar, la Comarca Comunidad de Teruel y el Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra, han organizado una jornada dedicada a la ganadería y a las posibilidades que tiene en esta localidad (y en las vecinas). 


El Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra es una herramienta de desarrollo a partir de la conservación y valorización del patrimonio cultural que tiene un tema principal, el paisaje rural, y dos ejes, las arboledas de álamos negros trasmochos y la ganadería extensiva. 

Por eso, el próximo día 1 de diciembre, estaremos en Monteagudo del Castillo.

domingo, 30 de septiembre de 2018

FERIA DE CEDRILLAS. 5, 6 Y 7 DE OCTUBRE

Cada pueblo tiene su carácter. De acuerdo al mismo, crea sus usos y tradiciones lo que, con el tiempo, acaba definiendo su identidad.Es el caso de Cedrillas y su Feria.

 

Cada territorio tiene sus recursos naturales. Y estos determinan sus aprovechamientos y sus paisajes.

Los tiempos cambian y los pueblos se adaptan o desaparecen. Cedrillas, tras la crisis del mundo rural de la segunda mitad del siglo pasado, se reinventa y se orienta hacia la industria alimentaria. Y ahí está mostrando músculo con su centenaria Feria.

Este es el programa de la edición de este año. Un programa en el que la Feria mantiene la fidelidad a sus orígenes, a la vocación de la Sierra: la ganadería extensiva. 


¡Acércate este finde a Cedrillas!

martes, 25 de septiembre de 2018

UN MORRAL EN LA FALSA

En una de las masadas del Alto Alfambra. En una cualquiera. Colgado de una viga de la falsa descansa, desde hace años, un morral.


Compañía permanente del pastor. Bolsa de la comida, saco para la herramienta, bolsa para recoger lo que ofrece el monte, almohada en la siesta, calor en la espalda ...

Todo un símbolo de los cambios que se vienen produciendo en la sierra. Se jubiló el pastor, se vendió el rebaño. Otro más.


Después de más de toda una vida cuidando ovejas, de subir y bajar al reino cada año a estremar, de conocer y organizar los pastos, de tratar con compradores, de sacar el sirle, de madrugar y pasar frío, de vida dura ... se cuelga el morral.

Pero el monte y el ganado están en los genes de los serranos. No hay más que ver cómo acuden a la Feria de Cedrillas. Aunque estén jubilados, aunque vivan en Valencia. Da igual. El primer fin de semana ahí están, mirando las ovejas, saludando amigos, recordando otros tiempos ...

Hoy las vacas de carne son una alternativa. Menos sacrificio, más tiempo personal. Muchos se han pasado a ellas. Y te hablan de charolesas, de serranas, de limusinas o de pardas ... como sus padres lo harían de rasas, de carteras, de churras o de ojinegras.


Son cambios en la sociedad. Cambios rápidos. Y también cambios en el paisaje, estos más lentos. 

Son tiempos de cambio ...

jueves, 16 de agosto de 2018

LA AJEDREA (Y LAS ABEJAS), EN SU ESPLENDOR

La ajedrea común (Satureja intricata), más conocida popularmente en Aragón como jadrea, es una de las plantas más representativas de las lomas y rasos de las Tierras Altas de Teruel.


Es una pequeña mata de aspecto de almohadilla que, si le deja el diente de la oveja, puede levantar hasta 40 cm del suelo, aunque habitualmente es bastante rastrera.


Los pequeños tallos tienen abundantes pelicos. Las hojas, perennes, tienen un color verde intenso, el extremo agudo y son algo más anchas cerca del ápice que en la base. Produce un vástago a modo de inflorescencia con forma de espiga  y en donde se disponen las flores agrupadas a diferentes alturas. Cada flor tiene el cáliz con cinco dientes agudos que protegen a la corola, que es de color blanco y tiene dos labios (de donde le viene el nombre a la familia Labiatae).


La jadrea forma parte de matorrales abiertos y de pastos sobre sustratos rocosos. Es común en páramos y crestas calizas, en entornos muy iluminados y muy venteados, donde encontraría su óptimo ecológico. También puede encontrarse en claros de carrascales, pinares, rebollares y, especialmente, sabinares. Es propia de climas continentales, con fuertes oscilaciones térmicas y con escasez de precipitaciones. Sus poblaciones son extensas aunque de escasa densidad.


La deforestación de origen antrópico y los procesos de erosión subsiguientes han ampliado el hábitat de esta especie. Es decir, el ser humano indirectamente le ha favorecido.


Es una planta endémica del centro y el este de la península Ibérica. Se extiende por el Sistema Central, la cordillera Bética, en los páramos castellanos y, en especial, en la cordillera Ibérica donde puede encontrarse en los dominios de la superficie de erosión fundamental creados durante el Terciario. Es, pues, un endemismo iberolevantino.

En el Alto Alfambra prospera en los rasos y en las crestas, especialmente en los llanos de Camarillas, Galve, Allepuz, Aguilar, Jorcas, El Pobo y Ababuj. Es una planta que contribuye a formar paisaje. Y cultura. Un paraje comprendido entre estas dos últimas localidades, en la vertiente este de la sierra de El Pobo, se conoce como Jadriales. Todo queda dicho.


La floración se extiende desde julio hasta septiembre en el Alto Alfambra. Las tormentas veraniegas, tan habituales en la zona, le benefician notablemente. Es lo que ha ocurrido este año. La planta comenzó la primavera aprovechando el agua retenida en las arcillas que se acumulan en las grietas calizas por lo que produjo brotes muy vigorosos con abundantísima flor. Las tormentas de estos días de agosto van a prolongar la floración hasta bien entrado septiembre.

Esta planta produce néctar generosamente. En las horas centrales del día es común observar insectos volando de flor en flor, tanto silvestres ...

Syrichtus proto, un hespérido común en los jadriales
como domésticos, como es el caso de la abeja melífera ...

Apis mellifera libando néctar en la flor de la jadrea 
Los colmeneros valencianos y aragoneses lo saben bien. Cada verano suben sus cajas desde el litoral mediterráneo o desde el valle del Ebro. Este año, con expectativas. Se espera una de las mejores cosechas de miel de los últimos años. Falta hacía.


Otra modalidad de trashumancia.
    

Cuando volvamos a casa después de un paseo por el monte nos traeremos en las botas el aroma de la ajedrea. Y si compramos miel, nos llevaremos el néctar de las flores. Un extracto del verano en cada cucharada.

domingo, 8 de julio de 2018

POR EL ALTO ALFAMBRA

La cita comenzaba allá donde colindan las comarcas del Maestrazgo, Gudar-Javalambre y Comunidad de Teruel. Esto ya de por sí es un gran aliciente, nombres de mucho peso para todos los amantes de los paisajes montañeses con grandes dosis de autenticidad. Pero la cosa mejora y gana enteros cuando sabemos que nuestro guía sería el responsable de poner en marcha el Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra. 

Con él tuve la suerte de toparme allá por febrero de este mismo año, cuando la gestión del parque por un lado, y la búsqueda de nuevas e interesantes rutas por otro nos llevaron al mismo punto geográfico en el mismo momento. ¿Cita forzada? Quizás si… pero obligada también. Y es que cuando gestionas una empresa de turismo, enfocada en el turismo sostenible, y cuya base es el amor por nuestro territorio y el deseo de su conservación por los siglos de los siglos, acabar encontrándote con Chabier de Jaime es parte del guión. 


Así pues, nuestro primer viaje con clientes al Maestrazgo (viaje de 3 días y 2 noches donde queríamos mostrarles no sólo lo más conocido, sino también grandes dosis de aquello menos conocido pero que a buen seguro no iba a defraudar) comenzaría con la visita al Alto Alfambra.

Reconozco que nuestros clientes esperaban algo grande de Cantavieja, Mirambel o La Iglesuela del Cid, pero quizás el Alto Alfambra era menos conocido para ellos, y sus expectativas estaban ahí, a la expectativa. 


Bajamos del microbús en nuestro punto de encuentro, y en pocos minutos comenzaron a maravillarse con los detalles… El trinar de los pájaros, el escaso tráfico de la carretera que pasaba junto a nosotros, el paisaje salpicado por cultivos, monte bajo, bosque de ribera y ganadería extensiva… Y así, un sinfín de pequeños detalles que empiezan a cautivar poco a poco a un público prácticamente urbanita pero con un gran amor por el medio rural. 

Enseguida llegaría Chabier, y con él la pregunta obligada de ¿cuántos habéis estado ya por estos lares? La respuesta era a buen seguro la esperada, apenas conocían, o conocían a muy grandes rasgos dónde estábamos ubicados, pero sin apenas detalle. 


Nuestra ruta comenzaría con el Camino de los Pilones. Allí, en aquellas inmensas llanuras que nos invitan a acariciar el cielo con nuestras manos, y en las que se respira una tranquilidad inmensa, entendimos rápidamente que no siempre fue así, que si aquellos pilones estratégicamente ordenados existen, es a buen seguro porque hace ahora unos 300 años era una de las principales vías de unión entre estas comarcas turolenses y el levante peninsular. Posiblemente una de las obras más importantes de la época en lo que a ingeniería de caminos se refiere. 

Bien, la visita empieza ganar calidad en tanto en cuanto las explicaciones de nuestro acompañante van sucediéndose. Y la sensación de no saber muy bien en qué territorio nos encontramos se va tornando hacia un sentimiento de estar paseando por un territorio cargado de historia. 


De allí moveríamos al valle de Sollavientos. Llaman la atención las masías, y muchas son las preguntas que nos vienen a la cabeza. Entre masía y masía vemos y disfrutamos de esas imágenes de ganadería extensiva todavía viva, todavía rentable, todavía posible.


Haremos una nueva parada en la ermita de Santa Isabel, imagen icónica de este hermoso valle, y lugar ideal para continuar con nuevas explicaciones. En esta ocasión sobre la ganadería local, y el porqué del chopo cabecero. ¡Cuánta lógica hay detrás de cada elemento paisajístico! 


El entender el porqué del Camino de los Pilones, el escuchar la razón de ser del Chopo Cabecero, hacen que nuestros visitantes disfruten infinitamente más del paisaje que aquellos otros que pasean por estos mismos lugares sin conocer bien el porqué de las cosas. 


De una u otra forma, hace entender mucho mejor qué fue en su día estas sierras turolenses, y el cómo el ritmo atroz de la Europa posterior a la revolución industrial les ha afectado. 


Por último subiríamos hasta el puerto de Valdelinares, situado a más de 1.800 m de altitud. Esto nos sirve también para darnos cuenta de otro factor característico de estas tierras, el hecho de encontrarnos en todo momento entre los 1.000 y los 2.000 mts no deja de llamarnos la atención. En todo momento, y siendo un público que el que más y el que menos ha andado largas jornadas de senderismo, hace que la comparativa con los Pirineos sea inevitable. Muchas similitudes, muchas diferencias. Hablamos de un paisaje muy elevado, pero sin grandes elevaciones. Quizás ahí radica la principal diferencia con los Pirineos, cuyo paisaje se basa en las grandes elevaciones, aunque sus pueblos han sido construidos en valles difícilmente por encima de los 1.000 mts. 

Acabamos la jornada con una comida de grupo en Allepuz, allí disfrutamos, y escuchamos en repetidas ocasiones frases de satisfacción máxima sobre la visita del día en el Alto Alfambra, el haber conocido de primera mano ...


la historia que encierran los chopos cabeceros, y sus vínculos con el ser humano, y el saber que hoy en día puede que el GPS nos deje de funcionar, pero a buen seguro sabríamos llegar siguiendo los pilones hasta Villarroya de los Pinares sin temor a perdernos.

Carlos Díaz 

lunes, 18 de junio de 2018

XII JORNADAS DE TURISMO RURAL DE LA COMARCA COMUNIDAD DE TERUEL

En muchas zonas del Aragón rural hay valiosos espacios naturales y un importante patrimonio cultural con un gran potencial turístico que podrían diversificar la actividad económica y fomentar el desarrollo social. Sin embargo, y por diversas y complejas razones, el turismo no termina de arrancar a pesar de las campañas de difusión y las infraestructuras que, poco a poco, desarrollan las diversas administraciones y otras entidades. 

Uno de los aspectos más importantes de este sector es el factor humano. Las personas que emprenden negocios, las que dedican su tiempo y su dinero a abrir establecimientos turísticos, bien sean restaurantes, bien sean alojamientos. Y, en un sector tan competitivo, esto requiere mucha formación.

Esto ocurre en la Comarca Comunidad de Teruel, rodeada por comarcas como la de Maestrazgo, Gúdar-Javalambre o Sierra de Albarracín que están especializándose en el turismo o con una ciudad en su seno (Teruel) cada vez más cuidada y con una oferta cultural y patrimonial más completa.

Por eso, y desde muy pronto, el Área de Promoción y Desarrollo Turístico de la Comarca Comunidad de Teruel ha organizado anualmente unas Jornadas de Turismo Rural para dar formación técnica a los empresarios turísticos. 

Este año se ha celebrado la duodécima edición. Ha llevado por tema "Parques culturales: un motor de desarrollo turístico" con el objetivo de ofrecer un conocimiento directo a los citados profesionales sobre los tres parques culturales presentes en la citada comarca: el Parque Cultural de Albarracín (Tormón), el Parque Cultural del Maestrazgo (Cañada Vellida, Camarillas, Galve y Fuentes Calientes) y el Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra (Ababuj, Aguilar del Alfambra, Jorcas, Galve, Cedrillas, Camarillas, Monteagudo del Castillo y El Pobo).


El pasado 9 de junio tuvo lugar dicha jornada en la localidad de Aguilar del Alfambra. Tras unas palabras de Enrique Galindo (Alcalde de Aguilar), de Ana Cristina Lahoz (Presidenta de la Comarca Comunidad de Teruel) y de David Ibáñez (Consejero de Turismo y Desarrollo) participamos dando una sesión formativa sobre los valores patrimoniales del Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra.


Tras ello comenzamos una excursión por la ribera del Alfambra a su paso por Aguilar que nos permitió conocer las recién declaradas Arboleda Singular "Ribera de Chopo Cabecero" y el propio "Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra" comprendiendo el valor ambiental, histórico y paisajístico de esta dehesa fluvial, así como la sabiduría popular tradicional que la ha originado igualmente reconocida por el Gobierno de Aragón como Bien de Interés Cultural Inmaterial.


Nos aproximamos al famoso Chopo del Remolinar, tercer premio en el European Tree of the Year 2015 y también reconocido como Árbol Singular por el Gobierno de Aragón ... 


nos acercamos hasta el árbol fénix ...


Y, ya de vuelta hacia el pueblo, estuvimos interpretando el panel de réplicas de icnitas de dinosaurio del cercano yacimiento de El Hontanar ...


Por la tarde, se aprovechó para conocer las instalaciones de la quesería "El Hontanar" conociendo en persona dónde y cómo se elabora uno de los mejores quesos de Aragón.


Desde el Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra valoramos muy positivamente esta iniciativa formativa de la Comarca Comunidad de Teruel pues resulta fundamental que los empresarios turísticos conozcan de primera mano los valores que reúne este espacio. 

domingo, 27 de mayo de 2018

GANADERÍA Y BIODIVERSIDAD EN LA SIERRA DE EL POBO. PAISAJE HISTÓRICO Y TESORO MEDIOAMBIENTAL

Entre los siglos XIV y XIX, la economía de las Tierras Altas de Teruel y, por tanto del Alto Alfambra, se basó en la producción de lana. Este producto, muy apreciado, se destinaba tanto a la exportación como a su transformación por los pelaires y tejedores locales.

La ganadería extensiva se basaba en la práctica de la trashumancia, bajando los rebaños a tierras valencianas en el otoño y retornando a las sierras turolenses en la primavera. Y también en el uso de razas rústicas, como la rasa aragonesa o la cartera, bien adaptadas al medio.


Esta importante cabaña ganadera, que en 1796 y solo para el partido de Teruel, superaba los dos millones de cabezas, requería pastos. Abundantes pastos. Estos se consiguieron a partir de los bosques preexistentes. Sabinares, pinares, carrascales y rebollares fueron talados para conseguir pastizales y, en menor medida, tierras de labor. La Comunidad de Aldeas de Teruel era consciente de los riesgos que implicaba la deforestación, pero fue incapaz de ponerle freno a través de las diversas ordenanzas que emitió. La fuerza del mercado era mayor. Este proceso deforestador se aceleró tras las desamortizaciones de montes públicos que se aplicaron a lo largo del siglo XIX.

El resultado.


Unos montes cubiertos por comunidades de plantas herbáceas y por pequeños arbustos resistentes a la sequedad, al viento y a los suelos poco profundos, que se extienden desde Galve hasta Allepuz y desde El Pobo hasta Jorcas. En aquellos parajes donde aflora la roca caliza y que presentan un suave relieve, forman extensos páramos poblados por ajedrea, tomillos, erizos y diversas plantas herbáceas como el cerrillo.

Estos ambientes abiertos son apropiados para una comunidad biológica que, debió prosperar durante los periodos áridos y fríos propios de las glaciaciones cuaternarias, y que durante el último episodio de clima templado quedaría circunscrita a las cumbres calizas de la cordillera Ibérica. Una comunidad rica en endemismos, tanto en el ámbito de la vegetación como en el de los invertebrados.


Una comunidad que aprovechó la oportunidad de ocupar nuevos parajes conforme los pastos iban ganando terreno a los bosques.

En ella abundaban las especies de aves características de zonas esteparias.

Con especies como la alondra-ricotí ...


la ganga-ortega (churla) ...


el sisón ...


la curruca tomillera ...


la bisbita campestre  o la terrera común. Todas ellas y otras más tienen poblaciones en estos páramos.

Es por ello que una parte de las parameras de los términos municipales de Ababuj, Aguilar del Alfambra y Camarillas, que incluye también los cañones fluviales del Alfambra y sus aves rupícolas, han sido declaradas como Zona de Especial Protección de Aves "Parameras del Alfambra" y forman parte de la Red Natura 2000 por incluir hábitats de interés en la Unión Europea.


Para interpretar este paisaje cultural, las prácticas ganaderas que lo han generado, la comunidad biológica, especialmente la avifauna, que constituye este agrosistema y su relación con la historia de estos pueblos el Ayuntamiento de Aguilar del Alfambra, la Plataforma Aguilar Natural y el Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra han organizado para el próximo sábado 2 de junio la jornada “Ganadería y biodiversidad en la sierra de El Pobo. Paisaje histórico, tesoro medioambiental”.

¡Descubre los páramos y cañones del Alto Alfambra!

Texto (Chabier de Jaime) y fotos (Rodrigo Pérez y Chabier de Jaime)