jueves, 16 de agosto de 2018

LA AJEDREA (Y LAS ABEJAS), EN SU ESPLENDOR

La ajedrea común (Satureja intricata), más conocida popularmente en Aragón como jadrea, es una de las plantas más representativas de las lomas y rasos de las Tierras Altas de Teruel.


Es una pequeña mata de aspecto de almohadilla que, si le deja el diente de la oveja, puede levantar hasta 40 cm del suelo, aunque habitualmente es bastante rastrera.


Los pequeños tallos tienen abundantes pelicos. Las hojas, perennes, tienen un color verde intenso, el extremo agudo y son algo más anchas cerca del ápice que en la base. Produce un vástago a modo de inflorescencia con forma de espiga  y en donde se disponen las flores agrupadas a diferentes alturas. Cada flor tiene el cáliz con cinco dientes agudos que protegen a la corola, que es de color blanco y tiene dos labios (de donde le viene el nombre a la familia Labiatae).


La jadrea forma parte de matorrales abiertos y de pastos sobre sustratos rocosos. Es común en páramos y crestas calizas, en entornos muy iluminados y muy venteados, donde encontraría su óptimo ecológico. También puede encontrarse en claros de carrascales, pinares, rebollares y, especialmente, sabinares. Es propia de climas continentales, con fuertes oscilaciones térmicas y con escasez de precipitaciones. Sus poblaciones son extensas aunque de escasa densidad.


La deforestación de origen antrópico y los procesos de erosión subsiguientes han ampliado el hábitat de esta especie. Es decir, el ser humano indirectamente le ha favorecido.


Es una planta endémica del centro y el este de la península Ibérica. Se extiende por el Sistema Central, la cordillera Bética, en los páramos castellanos y, en especial, en la cordillera Ibérica donde puede encontrarse en los dominios de la superficie de erosión fundamental creados durante el Terciario. Es, pues, un endemismo iberolevantino.

En el Alto Alfambra prospera en los rasos y en las crestas, especialmente en los llanos de Camarillas, Galve, Allepuz, Aguilar, Jorcas, El Pobo y Ababuj. Es una planta que contribuye a formar paisaje. Y cultura. Un paraje comprendido entre estas dos últimas localidades, en la vertiente este de la sierra de El Pobo, se conoce como Jadriales. Todo queda dicho.


La floración se extiende desde julio hasta septiembre en el Alto Alfambra. Las tormentas veraniegas, tan habituales en la zona, le benefician notablemente. Es lo que ha ocurrido este año. La planta comenzó la primavera aprovechando el agua retenida en las arcillas que se acumulan en las grietas calizas por lo que produjo brotes muy vigorosos con abundantísima flor. Las tormentas de estos días de agosto van a prolongar la floración hasta bien entrado septiembre.

Esta planta produce néctar generosamente. En las horas centrales del día es común observar insectos volando de flor en flor, tanto silvestres ...

Syrichtus proto, un hespérido común en los jadriales
como domésticos, como es el caso de la abeja melífera ...

Apis mellifera libando néctar en la flor de la jadrea 
Los colmeneros valencianos y aragoneses lo saben bien. Cada verano suben sus cajas desde el litoral mediterráneo o desde el valle del Ebro. Este año, con expectativas. Se espera una de las mejores cosechas de miel de los últimos años. Falta hacía.


Otra modalidad de trashumancia.
    

Cuando volvamos a casa después de un paseo por el monte nos traeremos en las botas el aroma de la ajedrea. Y si compramos miel, nos llevaremos el néctar de las flores. Un extracto del verano en cada cucharada.

lunes, 13 de agosto de 2018

CONSITUIDO EL PATRONATO DEL PARQUE CULTURAL

En Aragón los órganos gestores de un parque cultural, según la Ley 12/1997, de 3 de diciembre, de Parques Culturales de Aragón son el Patronato, el Consejo Rector y la Gerencia. 

El pasado día 3 de agosto, en reunión celebrada en Cedrillas, fue constituido el Patronato del Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra y fueron propuestas las personas encargadas de formar el Consejo Rector y de asumir la Gerencia. 

El Patronato, órgano consultivo y de participación del Parque, estará compuesto por:

a) Los representantes municipales D. Ignacio Sánchez (Ababuj), D. Ignacio Martínez (Allepuz), D. Enrique Galindo (Aguilar del Alfambra), Dª Rosa Cirugeda (Camarillas), D. José Luis López (Cedrillas), D. José Sangüesa (Galve), D. Alberto Izquierdo (Gúdar), D. Romás Izquierdo (Jorcas), D. Luis Ignacio Lozano (Monteagudo del Castillo) y D. José Gabriel Pérez (El Pobo).

b) Los representantes del Gobierno de Aragón D. Ignacio Escuín  y Dª Abigail Pereta (Departamento de Educación, Cultura y Deporte), Dª María Luisa Romero (Departamento de Vertebración Territorial, Movilidad y Vivienda), D. Julio Moreno (Departamento de Desarrollo Rural y Sostenibilidad), D. Ángel Lagunas (Departamento de Economía, Industria y Empleo).

c) El representante de las asociaciones culturales D. Ivo Aragón Ínigo (Aguilar Natural).

d) Los representantes de las Comarcas D. Adolfo Rodríguez (Comunidad de Teruel) y Dª Amparo Atienza (Gúdar-Javalambre). 

El Patronato propuso a D. Chabier de Jaime para asumir la Gerencia.

Fueron propuestos para formar parte del Consejo Rector como representantes municipales D. Ignacio Martínez, D. Enrique Galindo y D. José Gabriel Pérez, como representantes del Gobierno de Aragón  D. Ignacio Escuín, Dª Abigail Pereta y D. Julio Moreno y D. Chabier de Jaime como gerente.


En el mismo acto también fue aprobado el Plan de Actuaciones del Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra para el año 2018.

Un paso detrás de otro.

jueves, 9 de agosto de 2018

YA NO HAY NUMMULITES EN EL MAR

Siniestro Total, el mítico grupo de punk-rock gallego, publicaba la canción "Pueblos del mundo ¡extinguíos!". Esta era la primera estrofa:

Ya no hay trilobites en el mar
en Siberia no queda ni un mamut
las ballenas desaparecerá
así que, humano, ya solo quedas tú

Un ácido canto al devenir del ser humano al que, inevitablemente, espera su desaparición. De modo provocador, Siniestro proponía la extinción humana activa mediante la esterilización masiva. Punk químicamente puro. 

Una mañana luminosa de julio recorría la Val de Sollavientos buscando unas plantas singulares. A la vuelta, al vadear el río, me detuve para refrescarme y lavarme un poco con sus aguas cristalinas. 


En la orilla se extendía una pequeña playa formada por trozos de grava. Las mayoría de las piedrecicas tenían el tono crema o gris que resulta tan propio de la roca caliza. Al fin y al cabo eran sedimentos procedentes de las calizas cretácicas que afloran en la mayor parte del valle.
 

Igualmente, muchas de ellas presentaban forma irregular y bordes angulosos, indicando un breve proceso de transporte desde las rocas de las que proceden hasta esta cuenca sedimentaria temporal.

Sin embargo, una observación más detallada permitía apreciar numerosos sedimentos de contorno circular y aspecto de disco. Parecían pequeñas lentejas. Me recordaron a unos fósiles que resultan muy comunes en ciertas calizas: los nummulites.


Y me vino a la mente el primer verso de la citada canción de Siniestro, divirtiéndome al cambiarle la letra: 

Ya no hay nummulites en el mar ...

Y, como en la letra original, podía valer igualmente, pues los nummulites aparecieron hace 100 millones de años (Cretácico Superior) y desaparecieron hace 25 millones de años (Eoceno). Ya no hay nummulites. Se extinguieron.

Los nummulites fueron organismos del grupo de los protozoos (unicelulares eucariotas de nutrición heterótrofa) del grupo de las actuales amebas. Presentaban una concha arrollada en espiral que tenía cámaras conectadas helicoidalmente y separadas por tabiques perforados. La presencia de estas perforaciones (o forámenes) les da nombre a este grupo de protozoarios: los foraminíferos. Estos pequeños caparazones fosilizaron con facilidad. Tenían su hábitat en los fondos de mares en ambientes subarrecifales alimentándose de algas unicelulares.

Una observación más detallada permitía apreciar que tenían una forma de cono de escasa altura. Como la de los platillos musicales. Ello sugería que en realidad no eran nummulites sino orbitolinas.


Las orbitolinas también son foraminíferos. Son una familia de organismos bastante parecidos a la de los nummulites. Igualmente se movían emitiendo seudópodos y vivían en el fondo de mares  alimentándose de algas unicelulares, como las diatomeas. Estos eran coloniales y vivieron en un momento más concreto del tiempo geológico. Surgieron hace 118 millones de años (Cretácico Inferior), evolucionaron en varios géneros hasta extinguirse hace 88 (Cretácico Superior). 


Consultando, ya en casa, el mapa geológico de la zona se podía comprobar que estos pequeños discos eran orbitolinas. En el siguiente mapa se aprecian mediante colores y tramas los materiales geológicos y la edad de su consolidación en una zona de la val de Sollavientos. La de la parte de la derecha en la imagen, es decir el ver claro con trama de rectángulos con una línea en su interior (C 2-1 /15-16), corresponde a  margas, calizas (con orbitolinas), arcillas, areniscas, y calizas ferruginosas.


Así que, cuando nos encontremos estas lentejas de piedra podemos imaginar aquellos mares de hace unos 120 millones de años cuyos sedimentos, tras la orogenia Alpina y la posterior erosión, afloran en los montes de Allepuz y Gúdar. Y alguno de sus habitantes, las orbitolinas. 

Y recordando a la canción de Siniestro Total, afirmar, ahora sí: 

Ya no hay orbitolinas en el mar


¡La de secretos que guardan las rocas!

martes, 7 de agosto de 2018

CAMARILLAS 2018. SEMANA CULTURAL

La A.C. Camerón de Camarillas también ha elaborado un variado programa de actividades para su Semana Cultural 2018. Taller infantil, degustación gastronómica, taller de manualidades, una andada para conocer el término, una excursión de convivencia al Monasterio de Piedra y tres conferencias (salud, redes sociales y sobre la cultura árabe).


Además, se presentará la exposición "El chopo cabecero" y, en una charla divulgativa, el Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra.

¡Ahí estaremos!

lunes, 6 de agosto de 2018

CEDRILLAS. VERANO CULTURAL 2018

Continúa la intensa actividad cultural estival en los pueblos del Alto Alfambra (y Mijares). En esta ocasión , además de otras actividades enmarcada en las Fiestas Patronales en honor a San Salvador y de otras actividades lúdicas queremos destacar el concierto "Notas de Ítacas" y la visita al Museo temporal a cielo abierto "Realidades invertidas" del artista Gene Martín.


El miércoles, además, presentaremos el Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra.

¡Os esperamos!

sábado, 4 de agosto de 2018

ALLEPUZ. SEMANA CULTURAL 2018

Un completo programa de actividades reúne la Semana Cultural 2018 de Allepuz. 

Observación de estrellas, marcha senderista, yoga, teatro, actuación musical, presentación de un libro, mercadillo, degustaciones gastronómicas, talleres de manualidades para niños, concurso de tapas, cine y el II Certamen de Pintura al aire libre "Pascual Berniz".

Y una amplia oferta de conferencias sobre astronomía, salud, seguridad, cine, consumo de agua y sobre el patrimonio hidraúlico que suponen las fuentes de Allepuz. 


¡Acércate a Allepuz!

viernes, 3 de agosto de 2018

GUERRA CIVIL EN ALLEPUZ. 80 ANIVERSARIO

De 1936 a 1939, España se vio inmersa en un conflicto armado entre gentes de los mismos pueblos y ciudades. Esta Guerra Civil marcó la sociedad española durante muchos años. 

En 1938, tras la batalla por la ciudad de Teruel, el frente del Alfambra va derrumbándose hacia el Mediterráneo. Las diferentes localidades de estas tierras, que estaban bajo el control del gobierno legítimo de la República, van pasando a manos del ejército sublevado a las órdenes del General Franco. Los enfrentamientos entre ambos ejércitos son violentos y con un despliegue importante de tropas y armamento.


En el mes de mayo de 1938, la localidad de Allepuz es tomada por el bando sublevado, tras unos enfrentamientos importantes entre los dos bandos. 


Dentro de la Semana Cultural de Allepuz, se conmemora el 80 aniversario de la batalla en esta localidad con una charla del historiador David Alegre Lorenz el sábado 4 de agosto, a las 19.30 h, autor del libro "La Batalla de Teruel. Guerra total en España".

El domingo 5 de agosto a las 18 h, se va a realizar un pequeño recorrido comentado por los escenarios de estos enfrentamientos, donde se conservan restos de las trincheras defensivas construidas por el bando republicano.

Andrés Pallarés Gil
Profesor de Historia

jueves, 2 de agosto de 2018

IV MONTEAGUDO CULTURAL. 2018

Durante estos días se celebra también las jornadas IV Monteagudo Cultural en la localidad de Monteagudo del Castillo en las que además de talleres, conferencias, concurso de petanca, degustaciones de tapas y un concierto de música folk hay un completísimo programa de nada menos .... ¡seis excursiones

Los amantes de las andadas pueden descubrir nuevos rincones serranos en buena compañía caminando a Cedrillas (nocturna), Iglesuela del Cid, Valdelinares, Ababuj-Aguilar-Jorcas, Gúdar y rematando con la circular de Majada Redonda



¡A disfrutar!

miércoles, 1 de agosto de 2018

CHARLAS SOBRE EL PARQUE CULTURAL DEL CHOPO CABECERO DEL ALTO ALFAMBRA

El Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra es una herramienta puesta en marcha por el Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón a partir de la solicitud realizada por diez municipios de la provincia de Teruel. Persigue la dinamización socioeconómica de este territorio fomentando el desarrollo a través de acciones que permitan generar riqueza, la promoción de su patrimonio cultural y natural y, por último, la coordinación entre las iniciativas diversas instituciones administrativas, tanto sectoriales como territoriales, y la implicación de con la población local para conseguir entre todas ellas un espacio unitario de gestión.


El Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra es una entidad que debe ir de la mano de los vecinos de Ababuj, Aguilar del Alfambra, Allepuz, Camarillas, Cedrillas, El Pobo, Galve, Gúdar, Jorcas y Monteagudo del Castillo. Por ello, y en el marco de las diversas jornadas culturales que se están organizando en las diferentes localidades van a realizarse tres charlas informativas sobre el patrimonio cultural y natural del Alto Alfambra y sobre la figura del parque cultural.


En concreto, tendrán lugar en:

- Monteagudo del Castillo: 5 de agosto (12 horas) y en el Ayuntamiento

- Cedrillas: 8 de agosto (19 horas) en el Ayuntamiento

- Camarillas: 12 de agosto (19 horas) en el local de la A.C. Camerón (C/ Manuel Galindo, 2)

Pero también fuera del ámbito territorial del Alto Alfambra ha generado interés la creación de un parque cultural centrado en la conservación y difusión del chopo cabecero. Por ello, la Asociación Cultural Vaguena ha organizado otra conferencia sobre el tema en:

- Báguena (Jiloca): 1 de agosto (19 horas) en el Pabellón Municipal.

¡Días de contacto personal!

lunes, 30 de julio de 2018

CINE DE ANIMACIÓN EN EL ALTO ALFAMBRA

El cine de animación es una categoría de arte audiovisual que se caracteriza por no hacer uso de la grabación de imágenes reales sino en el de otras técnicas de animación. Estas últimas, tradicionalmente, han sido el dibujo animado (dibujos en dos dimensiones fotografiados plano a plano) o el de la técnica fotograma a fotograma (simulación de movimiento a partir de fotografías reales consecutivas de imágenes estáticas). Recientemente se ha extendido el cine de animación por ordenador, tanto en dos como en tres dimensiones.

En dos localidades del Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra se van a celebrar semanas culturales en las que Alejandro Pérez Cueva, aficionado al cine de animación, proyectará sendas sesiones de cortos de esta variante cinematográfica.

El lunes 6 de agosto (22.15 horas) y en el espacio "Los Granericos" de Aguilar del Alfambra se proyectará la sesión "La historia del corto de animación: grandes etapas".



Y el miércoles 8 de agosto (22.30 horas) en el Ayuntamiento Nuevo de Allepuz se tendrán lugar una sobre "El minimalismo en el corto de animación italiano de los 70-90: Canvadoli y Bozzeto". 


Dos oportunidades de disfrutar y acercarse a esta técnica cinematográfica.

viernes, 27 de julio de 2018

DESCUBRIENDO LA FLORA ARVENSE DEL ALTO ALFAMBRA

El día 12 de junio del 2018, un grupo de ingenieros agrónomos especializados en Malherbología procedentes de Lleida y de Zaragoza visitamos el Alto Alfambra.


Nuestro principal objetivo era tratar de ampliar nuestra colección de malas hierbas ...


recolectando semillas y plantas ...


Chabier de Jaime nos guió y nos acompañó a barbechos y campos de pipirigallo de los pueblos de Galve, Camarillas, Aguilar del Alfambra y Jorcas ...


 

... para luego adentrarnos a una zona más montañosa y con otro tipo de flora en Allepuz, culminando la visita en la preciosa Val de Sollavientos, para nosotros hasta entonces desconocida. 


¿Y hasta estos pueblos nos tenemos que desplazar para ampliar la colección? Efectivamente, la flora arvense que hay en esta zona es peculiar. En los pueblos de estas zonas de Teruel, frías y de escasas precipitaciones, practicando el “año y vez” y con un uso moderado de herbicidas, es donde encontramos aún ciertas especies como Papaver argemone ... 


Hypecoum pendulum ...


Neslia paniculata, Ranunculus arvensis ...


Silene conoidea y otras, existentes también en otras zonas pero que nos faltaban en nuestra colección: por ejemplo Polygonum convolvulus. Todas ellas son especies mesícolas, adaptadas al cultivo de la “mies”, del cereal. Están, por lo tanto, acostumbradas a las labores del suelo y también al ciclo de los cereales de invierno. Por ello, emiten semillas poco antes de cosechar el cereal o durante la siega; también suelen estar bien adaptadas al laboreo, el cual hasta les favorece al dispersar sus semillas colocando algunas en posición ideal para germinar y a otras en posición desfavorable, la cual superan entrando en dormición esperando a mejores momentos para despertarse y germinar. 


Una vez nos habíamos surtido con las plantas que deseábamos ver e incluir en nuestro jardín, visitamos una zona más ganadera que agrícola en la que pudimos disfrutar de un paisaje igualmente humanizado y bellísimo. 


Las copiosas lluvias de mayo habían vuelto los prados en verdes paraísos para las vacas y ovejas que pastaban en ellos: en la Val de Sollavientos. Pero también allí disfrutamos de la flora. Allí crecían gencianas, orquídeas y otras maravillas vegetales, así como hongos de todo tipo. 


El broche final fue cultural, pudimos sorprendernos con la historia de producción de paños de lana de la zona que, para poder mantener vías de transporte en invierno con nubes y nieblas, se balizaba con unos sorprendentes postes de piedras. Desconocido completamente por nosotros, el “Camino de los Pilones”, un camino histórico que unía Teruel y poblaciones de Levante. 


Tras esta visita estamos cuidando las semillas que recogimos con cariño y que sembraremos en otoño. 

¡Pero esto no ha acabado, nos siguen faltando unas cuantas! Entre ellas, nos gustaría poder cuidar y dar a conocer a Iberis amara y también Arrenatherum bulbosum, una curiosa gramínea de reproducción a partir de bulbos, muy rara en España. Esta última habíamos llegado a tenerla, pero no se adaptó a la “domesticación” y estamos deseando volver a poderla ver. 


Mil gracias por enseñarnos y acompañarnos por esos recónditos lugares de Teruel. Tan desconocidos y tan hermosos. Ojalá el “turismo floral” pueda aportar un granito de arena en el desarrollo de la zona. Cuenta con nosotros para ello.

Alicia Cirujeda (Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria)

domingo, 15 de julio de 2018

LA GESTIÓN DEL PATRIMONIO Y EL TURISMO CULTURAL

El Parque Cultural del Río Martín, en el marco de la XXXIV edición de Universidad de Verano de Teruel, oferta el curso "La gestión del patrimonio y el turismo cultural" durante los próximo días 26-28 de julio (20 horas) en la localidad de Albalate del Arzobispo (Bajo Martín).

Objetivos

- Conocer los Parques Culturales Aragoneses como ejemplo de gestión del patrimonio en Aragón y desarrollo sostenible. La legislación al respecto.
- Conocer el Patrimonio Cultural y Natural en el Parque Cultural del Río Martín. La gestión. Recientes descubrimientos, estudios, protección y puesta en valor. 
- Aprender los mecanismos de gestión del Patrimonio Cultural mediante ejemplos de actuaciones concretas en el Parque Cultural del Río Martín.
- Los Senderos Turísticos de Aragón. Normativa: Regulación, Clasificación, Registro, Manual
- Conocer la legislación en temas de Patrimonio Cultural.
- Valorar el Patrimonio Cultural y Natural como motor de desarrollo sostenido en el medio rural.


Programa

Día 26 de julio, jueves

Mañana

8:45-9:00h Recepción de Participantes y entrega de documentación paralela a la Inauguración del curso:
9:00-11:00h Los Parques Culturales aragoneses. La gestión y protección del patrimonio en el Parque Cultural del Río Martín. D. José Royo Lasarte.
11:00-11:30h Descanso
11:30-12:30h Ordenación de los senderos turísticos en Aragón. Normativa, Regulación, Clasificación, Registro, Manual. D. Javier Rincón Gimeno 
12:30-13:30h Actuaciones del Gobierno de Aragón en materia de senderos turísticos. Dña. Encarnación Estremera Gutiérrez.

Tarde

16:00-17:00h La Caza fotográfica: fauna y turismo. D. Jonhatan Díaz Marbá.
17:00-18:00h El paisaje del chopo cabecero, entre el ecosistema agrario y el patrimonio. Un caso de recurso ambiental que está en el origen del Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra (Teruel). D. Chabier de Jaime Lorén.
18:00-18:15 h Descanso
18:15-20:15h El castillo-palacio arzobispal. Plan Director. (Incluye la visita guiada al Castillo). Dña. Marta Clavería Esponera.


Día 27 de julio, viernes

Mañana

9:00-10:00h Los vestigios de la Guerra Civil en la Comarca de Cuencas Mineras. Recuperación y puesta en valor. D. José María Merino Abad
10:00-11:00h Construcciones defensivas en el Parque Cultural del Río Martín. Consolidación y recuperación de cara a su aprovechamiento turístico-cultural. D. Javier Borobio Sanchiz.
11:00-11:30h Descanso
11:30-13:30h El patrimonio geológico y Paleontológico del Parque Cultural del río Martín como recurso turístico-cultural. D. Marcos Aurell Cardona.,

Tarde

16:00-18:00h Las Minas de Teruel. Vestigios de un pasado. La espeleominería como recurso turístico en su doble faceta deportivo-cultural. D. Juan Carlos Gordillo Azuara. 
18:00-18:15h Descanso 
18:15-20:15h Patrimonio Industrial Minero. Aprovechamiento de los recursos industriales inactivos como reclamo turístico. D. Juan P. Cañizares Parrilla.

Día 28 de julio, sábado

Mañana

Visita guiada al Parque Cultural:

1. Centro de Arte Rupestre “A.Beltrán” en Ariño. Estudio, documentación, conservación y puesta en valor del Arte Rupestre.

2. Sendero Turístico de los Torreones Medievales en Alcaine. (Patrimonio medieval y geológico). D. José Royo Lasarte.
 Ponentes: 
D. José Royo Lasarte. Director del curso.
D. Juan Carlos Gordillo Azuara. Centro de Estudios Espeleológicos Turolenses.
D. Juan P. Cañizares Parrilla. Ingeniero Técnico de Minas y Técnico superior en Prevención 
de Riesgos Laborales. Gerente del Museo Minero de Escucha.
D. Jonhatan Díaz Marbá. Graduado en fotografía por la UPC (Universidad Politécnica de Cataluña). Naturalista. Premio Internacional de Fotografía “Golden turtle” (Rusia) y Premio “Environment and me” de la Agencia Europea del Medio Ambiente
D. Chabier de Jaime Lorén. Director-Gerente del Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra.
Dña. Marta Clavería Esponera. Arquitecta. Servicio de urbanismo de la Comarca del Bajo Martín
D. José María Merino. Presidente. Comarca Cuencas Mineras.
D. Javier Borobio Sanchiz. Doctor en Historia del Arte. Arquitecto en "Borobio Arquitectura y Urbanismo".
D. Marcos Aurell Cardona. Catedrático de Geología. Universidad de Zaragoza.
Dña. Encarnación Estremera Gutiérrez. Jefa del Servicio de Ordenación Turística. Gobierno de Aragón.
D. Javier Rincón Gimeno. Jefe de Servicio de Gestión de Infraestructuras Turísticas. Gobierno de Aragón.

Alojamiento

Se facilitará alojamiento gratuito al alumnado en el Albergue Municipal/Parque Cultural de Albalate del Arzobispo C/ Palomar s/n (junto a escuelas municipales) en habitaciones con baño en litera. Plazas limitadas.

El alojamiento se reservará remitiendo copia de la inscripción y del ingreso de la matrícula. Se podrá hacer: Vía Fax nº 978 076607 (en horario de oficina) o escaneado de los documentos y envío por correo electrónico a admon@parqueriomartin.com El orden de preferencia será el orden de llegada de la formalización de la matrícula, entendiendo por esta la llegada del fax o archivo por correo electrónico.

Para información sobre el alojamiento y desplazamiento 978 817042. 

Más información en www.parqueriomartin.com.

jueves, 12 de julio de 2018

LEÑA, ARQUITECTURA Y SANGRE. HISTORIA DEL CALOR DOMÉSTICO EN EL ALTO ALFAMBRA

En las antiguas casas de labradores procurarse combustible para caldearlas y atender a sus labores era una necesidad básica. En la era preindustrial la generación de calor en las frías sierras turolenses se lograba sobre todo consumiendo madera. El problema que se planteaba es que la producción de combustible competía con la agrícola y ganadera. La resolución a esta disyuntiva entre los siglos XIII y XIX no fue constante, pero tuvo un norte. El Alto Alfambra nos sirve de ejemplo para ilustrarlo.

La presencia de topónimos en la sierra del Pobo como Enebral, Bojares, Buj, el Bojar y el propio de Ababuj como lugar de bojes, apuntan a que en la fase de la conquista aragonesa y la subsiguiente repoblación parte de sus montes estarían cubiertos por este tipo de especies de bajo porte. 


En Gúdar abundaban unos pinares que también había en Miravete de la Sierra. Así, donde en la actualidad hay aliagares, en la documentación histórica se localizan partidas como “Carrapinar” y “barranco del Pinar”. En 1674, en el libro de matrículas de la Universidad de Zaragoza, se le cita como “Mirabete de los Pinares”. Sobre masas forestales como estas se inició y se moduló una secular presión a cargo de las comunidades locales en función de sus amplias competencias de gestión (concejos, Comunidad de aldeas de Teruel), del contexto (más o menos población) y de los incentivos (más demanda de bienes ganaderos o agrícolas). 


La obtención de madera era una de las piezas del puzzle productivo que había que encajar en el territorio con las de pastos y cultivos. Para crearlos y ampliarlos se recurrió al fuego. Así lo sugieren topónimos en el entorno de Orrios y Escorihuela como “cerro Quemado” o “Quemadal”, citados en la sentencia arbitral de 1558 entre la Comunidad de aldeas de Teruel y la Encomienda de Alfambra. Sin embargo, resultaron más decisivas las especializaciones binarias del suelo en función de sus aptitudes: agrícola-ganadera (barbechos, rastrojeras, ricios, etc.) y ganadera-forestal, que en las riberas inundables de ríos y barrancos contribuyó a la formación del emblemático paisaje del chopo cabecero.

La especialización en todo tipo de pastos en los que se daban aprovechamientos forestales fue la predominante por su extensión e incluía lejanos o enriscados fragmentos de los antiguos bosques a modo de reserva. El territorio estaba minuciosamente trabajado y el único que se destinaba a producir madera era como complemento del pasto o aquel que no era apto para otra cosa: zonas serranas abruptas en las lindes productivas de los términos y áreas inundables.


En estos espacios los vecinos de las aldeas “aleñaban”, lo que se concretaba en que cada casa tenía derecho a una determinada cantidad anual de leña de los montes del pueblo, o de lugares vecinos a los que pudieran acceder. Las familias se procuraban madera de especies como, por ejemplo, aliagas, bardas (matorrales silvestres), espinos y carrascas, como describe el Convenio de 1625 entre Jorcas y Miravete. Las ordenanzas de la Comunidad de aldeas de Teruel citan en sus sucesivas ediciones entre 1598 y 1725 pinos, carrascas, rebollos, sabinas, enebros y albares. También se aprovechaban erizos, como refleja la versión de 1776 del Dance de Aguilar: “Qué más quiero ir por Erizos, / allá a la Solana del Calvo, / a las Clapizas de Jorcas, / la Oya, y al Cerro Zinajo, que esto me trae buena cuenta / y se ganan guenos ochavos”. Fragmento este que, a su vez, muestra cómo la leña no era solo una cuestión de autoconsumo, sino que también podía servir para redondear los ingresos de una familia.

Una imagen de cómo era este trabajo de aleñar nos lo ofrece una concordia entre Miravete y Aguilar de 1569: “padres e hijos o asno y mozo que sean de una misma casa de dicho lugar de Aguilar puedan entrar a hacer leña verde y seca” de “cualesquiere género” tanto de “día y de noche en cualquiera tiempo” y “llevar dicha leña con sus acémilas y pasturar entre tanto hacen su leña”. Esta estampa es la que en 1742 transmitiría implícitamente el vecino de Aguilar Joseph Martín en una declaración testifical cuando afirmaba conocer el entorno de las partidas del Collado y la Canaleta al haber recogido leña en las mismas en numerosas ocasiones. Así pues, el aleñamiento de los montes por parte de los vecinos proveía de las fuentes de combustible más habituales mediante la corta de matorrales, de la recolecta de la madera muerta y de la poda de la viva de los árboles de las áreas de pastos y de los bosques de reserva. Fruto de esta actividad se derivan imágenes como la que reflejó un inventario de 1778 en una casa de Aguilar, donde uno de los primeros bienes que se inscribe es una carga de leña de pino en el patio de entrada.


En las dehesas fluviales de cabeceros los chopos también se podaban para obtener leña y vigas, y constituyeron otra importante fuente de madera para los hogares. Las ordenanzas de la Comunidad de aldeas de Teruel reflejan la práctica de la poda o escamonda de los árboles de ribera (“salzes, olmos, chopos y álamos”), o “infructuosos”, como los denomina, desde 1624, aunque reflejan una práctica mucho más antigua. Así, la normativa consideraba a uno de estos ejemplares como grande si se podía subir y tener un hombre. Esta imagen proyecta la peculiar morfología de los cabeceros, consistente en un tronco bajo y grueso coronado por una gran protuberancia callosa a la que hay que subirse para cortar la cosecha de largas ramas que brota en ella.

A mediados del siglo XVIII un vecino de Aguilar, como tantos otros, “podaba” sus árboles ribereños del Alfambra en la partida de la “Begatilla” y “se utilizaba de la leña en su casa”, mientras que otro de Camarillas, en su soto del azud de la Abeja, mandaba “cortar leñas y plantar diferentes árboles”. El patrimonio de las casas, al igual que constaba de bancales, huertos, cerradas de hierba y rebaños, incluía árboles con los que producir combustible. 


Además de podar todo tipo de árboles, cortar arbustos y recolectar madera muerta del suelo, también se talaban pies enteros, aunque esta era una modalidad mucho menos frecuente en el Alto Alfambra, y cuando se realizaba, consistiría más bien en la eliminación de árboles viejos cercanos a la muerte o en entresacas para permitir el nacimiento de nuevos ejemplares.

La tala de montes enteros, los denominados “tajadales”, era una práctica más propia de zonas más húmedas como la sierra de Gúdar, cuya madera se aprovechaba para consumir directamente o hacer carbón vegetal. Desde 1684 la Comunidad de aldeas ordenaba que un bosque talado debía cerrarse al ganado durante cinco años para que los árboles pudieran rechitar o rebrotar.


Al igual que había años de malas cosechas o en los que los rendimientos de los pastos eran más pobres, no siempre las fuentes de provisión de leña eran suficientes. Las carencias de combustible daban lugar a transgresiones de las reglamentaciones forestales y a conflictos entre pueblos y jurisdicciones vecinas. Existen ejemplos desde antiguo. En 1297 se llegaba a un acuerdo años después de que el comendador de la bailía de Aliaga se quejara en Aguilar a las autoridades turolenses de que “algunos malos ommes” de las aldeas de Teruel “peyndraban et ropavan injustament” en sus montes. En 1459 el concejo de las Cuevas del Rocín (la actual Cobatillas) arrendó todos sus montes y herbajes a Andrés Martín de Mezquita con la condición de que fuera su guarda para evitar que fueran talados. En 1477 el concejo de Camarillas relataba a los procuradores de la Comunidad de aldeas el conflicto que tenía por el arriendo de los herbajes y leños del “condado de Aliaga”. 


Este tipo de diferencias se solucionaban mediante el mancomunamiento de aprovechamientos, además de una regulación de la explotación forestal que básicamente perduró hasta muy entrado el siglo XIX. Estos convenios profundizaban en la especialización de producciones del suelo. En este sentido, la mencionada Concordia de 1569 entre Miravete y Aguilar después de que “haya habido entre dichas vecindades pleitos y largos gastos” es un ejemplo que iba más allá de lo habitual. Los primeros autorizaron a los aguilaranos a aleñar una parte de sus montes a cambio de que ellos les permitieran acceder a sus pastos comunales. Intercambio de especializaciones. Por otra parte, la profundización en la especialización de los suelos es la que consolidaría a las riberas guarnecidas con sargas y chopos cabeceros como una de las fuentes más reseñables de madera.

La leña que se obtenía por todos los medios descritos se consumía en las chimeneas de las cocinas, el lugar en el que las familias cocinaban, comían, se reunían, charraban, cantaban, jugaban... Bajo la realda del hogar el fuego caldeaba la estancia y el calivo o ascuas se aprovechaba en braseros fijos o portátiles con los que se calentaban las sábanas antes de acostarse. No fue hasta fechas posteriores en que se introdujeron las estufas o salamandras, sistemas de calefacción más eficientes, dado que las chimeneas pierden gran parte del calor por el tiro. Entonces, ¿cómo se lograba calentar una casa? Es aquí donde la arquitectura y la sangre, como también se llamaba al ganado, asistían al combustible.


El primer factor que favorecía el caldeamiento era la localización y la orientación de los pueblos, con las fachadas principales de las viviendas casi siempre mirando hacia al sur y, a ser posible, en laderas, protegidos del cierzo del norte al reser de cerros, cabezos, muelas, cingleras, etc. Las edificaciones en pendiente ofrecían la ventaja de reducir la fachada norte, la más fría, y aprovechar el efecto aislante del suelo.

Aunque las casas experimentaron grandes cambios a lo largo de los siglos, hubo elementos constantes, como la integración de la actividad productiva de la familia en el “diseño energético” de la vivienda y el uso de unos materiales constructivos capaces de mantener prolongadamente la temperatura: muros dobles de piedra con hueco relleno de tierra, tabiquería de aljez (yeso) y las cubiertas de madera y teja, que desplazó a las vegetales. A su vez, los vanos para las ventanas eran pocos, pequeños y con unos cerramientos de madera que permitían abrirlos totalmente o solo en parte; hay que tener en cuenta que el vidrio no fue de uso común hasta tiempos relativamente recientes. De este modo, si bien se creaban unas buenas condiciones para retener el calor, era a costa de la iluminación y de la ventilación.



En los siglos medievales las casas se construían en solares no especialmente grandes, con una escasísima compartimentación interna y lo más habitual es que tuvieran una única planta en la que dormían juntas las personas, se guardaban los animales y se encontraba la cocina. Al estar en espacios contiguos el diseño contribuía a preservar el calor. A su vez, el almacenamiento del grano, paja y hierbas bajo el tejado o en otros cuartos servía de aislante. 


A partir de los siglos XV y XVI los solares de las viviendas empezaron a ser más grandes y fue progresando la edificación de casas compartimentadas en dormitorios (de la mano de prevenciones de orden moral y de la extensión de conceptos de intimidad), con varios forjados y mayor altura, lo que supuso un reto “energético”. 


La cocina, con su fuego a tierra y en la planta baja, mantuvo la centralidad. Los dormitorios se distribuían entre la planta baja y la primera, y se subdividían en pequeñas alcobas buscando el interior de las casas. Se alejaban de las fachadas más expuestas o se disponían sobre la cocina (caldeada con su fuego) y la cuadra (“la gloria”, con el calor de los animales). Por otra parte, el techo de las alcobas podía rebajarse respecto del forjado con un falso techo de cañizo y aljez para facilitar su caldeamiento, a la vez que los graneros y trojes de hierbas siguieron teniendo una función aislante al ubicarse en la falsa (bajo la cubierta y sobre las habitaciones) o tras las fachadas más frías. 


Todas estas soluciones hicieron habitables las viejas casas de labranza desde un punto de vista térmico, por lo que, en definitiva, el calor doméstico dependía del fuego y su leña, de los animales y de la arquitectura, aunque de forma más literaria podríamos afirmar que esta historia energética era, simplemente, la de un territorio y unas casas vividas.

Ivo Aragón Ínigo (texto) y Chusé Lois Paricio (fotos)
Aguilar del Alfambra

Este artículo es una versión ampliada del publicado en el Diario de Teruel de la serie “Modelos energéticos para Teruel” realizado por el Colectivo Sollavientos