miércoles, 20 de junio de 2018

ANDADA DE LA POBORINA POR LA ARBOLEDA SINGULAR

La edición de Poborina Folk 2018 coincide con la declaración del Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra por el Gobierno de Aragón. Por ello la excursión senderista, que tradicionalmente organiza el Club Alpino Javalambre, este año va a tener lugar en un paraje muy representativo de este paisaje cultural: la arboleda que se extiende entre Jorcas, Ababuj y Aguilar del Alfambra, tres localidades vecinas de El Pobo. 


Este paseo sigue parcialmente el Sendero Turístico PR TE-51 que parte de la localidad de Jorcas y que termina en la de Galve, después de pasar por el santuario de la Virgen del Campo en Camarillas. Y recorre la recién declarada Arboleda Singular “Ribera de Chopo Cabecero”. 


El patrimonio de Jorcas es una verdadera joya. Antes de iniciar la andada, merece la pena recorrer sus calles para disfrutar de la arquitectura popular, tanto en las casas grandes como en las más humildes. El ayuntamiento, la fuente, la iglesia, la ermita de San José … Saborear la armonía y el silencio de un pequeño pueblo abrigado del cierzo y dispuesto al solano que ve pasar el tiempo y las aguas del arroyo del Regajo. 


El sendero parte del pabellón. Se encuentra en una pequeña calle que es también la entrada de la carretera desde Allepuz y que recibe el nombre de Paseo José Antonio Labordeta. Y es que, Jorcas y Labordeta trabaron una larga relación de amistad y de compromiso con las tierras de Teruel durante décadas, pues era un lugar habitual en su ronda de conciertos veraniegos. 

Se encamina entre diminutos huertos cerrados con muros de piedra cubiertos de hiedra en paralelo al cauce del Regajo, arroyo que nace en los páramos de Allepuz y que tiene un caudal modesto aunque de limpias aguas. Los chopos van a ser compañeros en nuestros primeros pasos, a veces serán plantaciones de híbridos euroamericanos, aunque la mayoría se tratarán de robustos y veteranos ejemplares trasmochos, los conocidos chopos cabeceros. 


Dejaremos una balsa a mano izquierda poco antes de cruzar la carretera A-228. Tras ello, se llega a un merendero con una fuente. Es un conjunto muy interesante de sauces y chopos trasmochos. Al poco, el sendero sale del bosque y comienza a pasar entre campos de secano cercados por muros construidos con la técnica de la piedra seca. Jorcas tiene muy buenos ejemplos de esta técnica constructiva tan propia de las regiones montañosas. En el primer campo que queda a la izquierda del camino destaca un chopo de grandes dimensiones. Si el cultivo lo permite, conviene acercarse. Es un verdadero monumento


El sendero sigue en paralelo a la ribera del Regajo. A nuestra izquierda, preciosos sauces trasmochos, algunos recién podados para aprovechar su leña, marcan el curso del agua. A la derecha, pastizales y bancales de secano en donde afloran una calizas muy ricas en caparazones de bivalvos del Cretácico. Pasaremos junto a un pequeña majada, una preciosidad, con su corral diminuto, con su pajera, con su cubierto construido con las ramas de los chopos cabeceros. Otra joya y muy bien conservada. 


En un desvío se toma el camino de la izquierda que acerca a la desembocadura del arroyo del Regajo en el río Alfambra. En esta zona, la proximidad del freático permite la existencia de unos prados frescos cercados con setos arbolados de enormes chopos y sauces. Es un paisaje, raro en las sierras de Teruel, que recuerda al bocage atlántico. 

Acompañando al río Alfambra viene el Sendero Fluvial que, en adelante, se unirá a nuestro PR TE-51. En seguida llegaremos a un paraje muy hermoso. El río traza un cerrado meandro que pasa muy cerca del Molino de Ababuj y que concluye en un azud, en el que se forma una pequeña cascada. Se sale a una pista asfaltada para, al poco, descender hacia el cauce. 

A mano derecha quedan las naves de Cereales Teruel. A mano izquierda, un meandro abandonado bien delimitado por los viejos árboles que, en su día, acompañaron al antiguo cauce. Poco después se alcanza la desembocadura del río Seco, afluente por la derecha del río Alfambra, que drena los términos de Monteagudo del Castillo, El Pobo y Ababuj.

El bosque de ribera tiene un estrato herbáceo que está en plena floración. Estos días el campo está espléndido de orquídeas ...


aguileñas ...


botones de oro ...


El río sigue un curso divagante en esta llanura elevada. Los campos de cereal tienen cerradas de piedra y setos arbustivos con endrineras y vizcoderos, estos días de final de primavera con la floración casi terminada y con sus ramas cubiertas de hojas. Son el hábitat de numerosas especies de aves y mamíferos que encuentran en estas matas lugar apropiado para la cría, pero también alimento en sus frutos durante el largo invierno. 


Llegaremos a un desvío. El Sendero Fluvial y el PR TE-51 siguen por el camino de la derecha que, tras pasar una zona de huertos con cerradas y un área recretiva, pasan por el Molino y la ermita de Santo Cristo saliendo a la carretera que lleva a Aguilar del Alfambra. Es una opción para los que ya deseen concluir la ruta. 

Nuestra propuesta toma el camino de la izquierda que sigue un sendero igualmente marcado, pero de carácter local. Llegaremos a la carretera TE-8001 que une Ababuj con Aguilar del Alfambra, ya visible, y que tomaremos unos 400 m dirección a esta localidad hasta retomar un sendero que nos devuelve a la ribera a través del Sendero Fluvial. 

A la izquierda habremos ido observando como la erosión fluvial ha permitido que afloren unas arcillas violáceas y unas areniscas grises. Son barranqueras pobladas por enebros y espinos en los que el verde y el morado intenso ofrecen un cromatismo muy intenso. Son las arcillas buscadas por la industria azulejera levantina. 


El sendero atraviesa una preciosa dehesa fluvial y sale a un camino junto al que hay un panel con una réplica de las huellas fosilizadas (icnitas) de varias especies de dinosaurios que puede observarse en el paraje de El Hontanar


Es una encrucijada. A mano derecha sale un camino que lleva fácilmente al ya visible Aguilar del Alfambra. Si se cruza el puente, sale un camino que lleva a la fuente (y yacimiento paleontológico) de El Hontanar o a la Muela. Pero si continuamos el cauce del río siguiendo el Sendero Fluvial tendremos la posibilidad de llegar a unos parajes de gran belleza. 


Al poco, alcanzaremos al Chopo Cabecero del Remolinar, uno de los primeros Árboles Singulares declarados por el Gobierno de Aragón y que fue premiado en el concurso European Tree of the Year 2015. Poco después, veremos el chopo fénix, otra singularidad arbórea. Y, tras pasar junto a las ruinas de una serrería alcanzaremos el inicio del Estrecho. Los estratos verticales calizos dificultan el paso del agua y crean un congosto en el que el agua se acelera. Allí termina el sendero. Pero a mano derecha, junto a un panel de madera, asciende una senda poco evidente aunque marcada, que remonta la ladera y que permite llegar a la Ermita de la Virgen de la Peña. Un formidable mirador permite contemplar todo el Alto Alfambra, los páramos de Ababuj y el Pobo, ofreciendo a nuestros pies el espectacular pliegue abierto por el río (Lugar de Interés Geológico) en cuyas paredes crían las aves rapaces. El retorno al pueblo se hace por el sendero local que desciende por la solana de El Cerro.

El próximo sábado, a las 9.00 horas ... ¡nos vemos en Jorcas!

lunes, 18 de junio de 2018

XII JORNADAS DE TURISMO RURAL DE LA COMARCA COMUNIDAD DE TERUEL

En muchas zonas del Aragón rural hay valiosos espacios naturales y un importante patrimonio cultural con un gran potencial turístico que podrían diversificar la actividad económica y fomentar el desarrollo social. Sin embargo, y por diversas y complejas razones, el turismo no termina de arrancar a pesar de las campañas de difusión y las infraestructuras que, poco a poco, desarrollan las diversas administraciones y otras entidades. 

Uno de los aspectos más importantes de este sector es el factor humano. Las personas que emprenden negocios, las que dedican su tiempo y su dinero a abrir establecimientos turísticos, bien sean restaurantes, bien sean alojamientos. Y, en un sector tan competitivo, esto requiere mucha formación.

Esto ocurre en la Comarca Comunidad de Teruel, rodeada por comarcas como la de Maestrazgo, Gúdar-Javalambre o Sierra de Albarracín que están especializándose en el turismo o con una ciudad en su seno (Teruel) cada vez más cuidada y con una oferta cultural y patrimonial más completa.

Por eso, y desde muy pronto, el Área de Promoción y Desarrollo Turístico de la Comarca Comunidad de Teruel ha organizado anualmente unas Jornadas de Turismo Rural para dar formación técnica a los empresarios turísticos. 

Este año se ha celebrado la duodécima edición. Ha llevado por tema "Parques culturales: un motor de desarrollo turístico" con el objetivo de ofrecer un conocimiento directo a los citados profesionales sobre los tres parques culturales presentes en la citada comarca: el Parque Cultural de Albarracín (Tormón), el Parque Cultural del Maestrazgo (Cañada Vellida, Camarillas, Galve y Fuentes Calientes) y el Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra (Ababuj, Aguilar del Alfambra, Jorcas, Galve, Cedrillas, Camarillas, Monteagudo del Castillo y El Pobo).


El pasado 9 de junio tuvo lugar dicha jornada en la localidad de Aguilar del Alfambra. Tras unas palabras de Enrique Galindo (Alcalde de Aguilar), de Ana Cristina Lahoz (Presidenta de la Comarca Comunidad de Teruel) y de David Ibáñez (Consejero de Turismo y Desarrollo) participamos dando una sesión formativa sobre los valores patrimoniales del Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra.


Tras ello comenzamos una excursión por la ribera del Alfambra a su paso por Aguilar que nos permitió conocer las recién declaradas Arboleda Singular "Ribera de Chopo Cabecero" y el propio "Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra" comprendiendo el valor ambiental, histórico y paisajístico de esta dehesa fluvial, así como la sabiduría popular tradicional que la ha originado igualmente reconocida por el Gobierno de Aragón como Bien de Interés Cultural Inmaterial.


Nos aproximamos al famoso Chopo del Remolinar, tercer premio en el European Tree of the Year 2015 y también reconocido como Árbol Singular por el Gobierno de Aragón ... 


nos acercamos hasta el árbol fénix ...


Y, ya de vuelta hacia el pueblo, estuvimos interpretando el panel de réplicas de icnitas de dinosaurio del cercano yacimiento de El Hontanar ...


Por la tarde, se aprovechó para conocer las instalaciones de la quesería "El Hontanar" conociendo en persona dónde y cómo se elabora uno de los mejores quesos de Aragón.


Desde el Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra valoramos muy positivamente esta iniciativa formativa de la Comarca Comunidad de Teruel pues resulta fundamental que los empresarios turísticos conozcan de primera mano los valores que reúne este espacio. 

sábado, 16 de junio de 2018

20 AÑOS DE POBORINA

En 1999 inició su andadura uno de los proyectos culturales más singulares e innovadores de las Tierras Altas de Teruel: Poborina Folk. De la palabra aragonesa "borina", que significa fiesta, y del nombre de la localidad donde, desde entonces, se ha venido celebrando, El Pobo. Un nombre que es todo un acierto. 

Jóvenes amantes de la música folk supieron entusiasmar a las personas mayores que han mantenido las tradiciones de su pueblo y, ambos, se lanzaron a organizar un festival que empezó a atraer, por la difusión boca a boca, a las gentes del sur de Aragón que íbamos buscando algo diferente, algo fresco. Algo pegado a la tierra y, al tiempo, algo universal. Y sin complejos. 


Un estupendo festival de música y un impresionante programa de actividades que llenan un fin de semana. El de San Juan, el del solsticio de verano. El contagioso entusiasmo y el buen ambiente que se crea hizo que su prestigio se extendiera rápidamente y que la sociedad, a través de las instituciones, apoyaran definitivamente una iniciativa cultural innovadora.


La "Poborina" es uno de los mejores escenarios del panorama folk actual. Grupos venidos de lejanas tierras se entreveran con otros de pueblos cercanos. Grupos veteranos y prestigiosos, lo hacen con otros que empiezan, que encuentran la oportunidad de darse a conocer. 

Numerosas actividades complementan el festival. Observación de estrellas en un paraje privilegiado, senderismo por los montes del entorno, talleres de Naturaleza, mercadillo de productos artesanos, gastronomía local, juegos tradicionales, juegos para los pequeños, anillamiento de aves, construcción de instrumentos musicales, exposiciones culturales, concurso de morra, palabras antiguas, yoga en familia, comida popular y una gran hoguera que une a los de cerca y a los de lejos.

Edición tras edición, intentando mejorar en el programa, abierto a nuevas corrientes, rescatando lo mejor del pasado. Y con una perspectiva de proximidad al terreno, como lo está su emblema: el ardacho.  


Un equipo de más de cuarenta voluntarios dedican su tiempo -y con mucha antelación- a poner en marcha este estupendo festival. 

Pero es mucho más que un fenómeno local. Es también una referencia para muchas gentes de esta tierra que, desde entonces y siguiendo sus propios caminos, han iniciado nuevos proyectos culturales  y que recientemente ha tomado forma en "Festivales de Teruel", una colección de eventos que llenan de vida los fines de semana de muchos pequeños pueblos durante buena parte del año. 

El programa de este año, en su vigésima edición, viene cargado de actividades. Seguro que encuentras alguna razón para acercarte a este rincón del Alto Alfambra a disfrutar de la música y del buen ambiente.


El próximo fin de semana .... ¡te esperamos en El Pobo!

jueves, 14 de junio de 2018

UNA PLANTA DE LAS CIMAS DE LA SIERRA DEL POBO: ERODIUM CELTIBERICUM

Desde el año 2014 participamos como voluntarios en el proyecto Life/RESECOM ((http://www.liferesecom.ipe.csic.es/index2.php), coordinado por el Instituto Pirenaico de Ecología del CSIC. Hemos adoptado la planta Erodium celtibericum, en sus poblaciones y La Casilla de Cedrillas y el Puerto Cabigordo de Corbalán.


La colaboración entre voluntarios e investigadores, que ha sido frecuente a lo largo de los últimos 100 años, hoy se la llama: Ciencia Ciudadana. Los investigadores reciben datos de campo y los voluntarios además de hacer lo que nos gusta, observar la naturaleza, recibimos apoyo y formación para conocerla mejor; juntos hacemos Ciencia.

La primera tarea de esta actividad era conocer las características de la planta que íbamos a adoptar. En principio recurrimos a estudiar la bibliografía publicada, pero también nos han ayudado los investigadores que en los últimos años han trabajado con ella. En nuestro caso fueron: Carlos Fabregat y Silvia López, botánicos valencianos grandes conocedores de la flora turolense. Su ayuda ha sido fundamental para reconocer la planta y ubicar los transectos de seguimiento. También lo fue para establecer el mejor método que nos permite analizar cómo evoluciona.


Erodium celtibericum es un endemismo de la Cordillera Ibérica oriental que cuenta con muy pocas poblaciones conocidas. Su localidad clásica es el monte Peñagolosa, en Vistabella del Maestrazgo (Castellón), donde fue descrito por Cavanilles. En esta misma provincia se ha citado también en el monte de Cruces en Cortes de Arenoso. En Tarragona está citada en las localidades de La Mola de Colldejou, Montsagres d’Horta, Ports de Paüls y Alfara de Carles. La provincia que cuenta con más poblaciones conocidas es la de Teruel, donde se han citado un total de siete poblaciones: Sierra de Javalambre, Puerto de Cabigordo en Corbalán, Sierra de El Pobo en Escorihuela y Villar el Cobo, en la Sierra de Albarracin. En la provincia de Cuenca está citada en el Pico Pelado de Aliaguilla y representa la localidad más meridional conocida.

Está catalogada de interés especial, en el catálogo de especies amenazadas de Aragón (Decreto 49/1995, de 28 Marzo).

La planta siempre permanece todo el año con vástagos por encima del suelo en forma de almohadilla. Los tallos son leñosos. La flor se identifica con pétalos rosados o violáceo pálido, con venas de color purpúrea. El fruto tiene aspecto de “pico de cigüeña” y se agrupa en ramilletes. 


El hábitat conde vive corresponde al pastizal vivaz y tomillar que se instala en los claros del sabinar rastrero (chaparra), siempre en crestas y lomas venteadas, sobre suelos poco profundos en los que abundan las piedras angulares y lajas calizas, pedregales y afloramientos rocosos, en pendientes y orientaciones variables.


Como hábitat secundario, puede colonizar taludes y márgenes de pistas forestales, en pastizales vivaces algo nitrófilos, con matas rastreras, sobre suelos margosos-pedregosos compactos.


Las poblaciones de Erodium celtibericum, en las zonas estudiadas, constan mayoritariamente de ejemplares maduros y reproductores (63%), siendo menor la presencia de individuos en estado vegetativo (36%). Más difícil por su pequeño tamaño es la observación de plántulas.


Pero es frecuente la presencia de individuos muertos, que suponen el 1% de la población, adoptando un aspecto de leña quemada, que termina deshaciéndose como ceniza.


Las amenazas principales para esta especie están ligadas a la instalación de infraestructuras asociadas a la estación de esquí y sus posibles ampliaciones, también de parques eólicos o la ampliación de carreteras, al afectar directamente a los lugares de localización de la especie. No hemos de olvidar el transito de vehículos fuera de pista. La ganadería extensiva de ovino se ha reducido en estos páramos, sin que podamos hoy definir si ello supone la desaparición de la amenaza por sobrepastoreo o, por el contrario, la presencia de esta actividad pudiera facilitar el desarrollo de la especie.

Todos estos factores de amenaza antrópicos cobran más importancia por la estrategia vital de la especie, que se basa en la supervivencia de individuos maduros, pues tiene un muy bajo índice de reposición con nuevos ejemplares. En una planta con estas características es aún más importante que en otras evitar la muerte de los individuos establecidos.


Durante el primer año una vez ubicados los transectos en Puerto de Cabigordo de Corbalán, y Casilla de Cedrillas, procedimos a explorar a lo largo de la Sierra de El Pobo en altitudes superiores a los 1.400 m. comprobando la localización de las poblaciones citadas en la bibliografía y otras nuevas. Unas y otras están separadas por la orografía, localizándose en las crestas calcáreas, en orientación predominante S y NE, pero también W y NW allí donde la superficie calcárea se fractura por la falla de la Fosa del Alfambra, y donde el cierzo y el hielo fractura la roca generando canchales y un medio inhóspito donde Erodium celtibericum parece ser que no encuentra competencia.

A lo largo de la Sierra de El Pobo hemos comprobado su presencia a lo largo del CERRO MOTORRITA, elevación localizada al S del Barranco de Gayuboso.


También en CERRITO REDONDO, resultando curioso que no esté presente en ALTO CASILLA, y no vuelven a encontrarse nuevas plantas hasta la población de CASILLA DE CEDRILLAS. 

En dirección N no se localizan otras poblaciones hasta las crestas de la sierra de El Pobo, en los términos municipales de Escorihuela y El Pobo: CERRO ATALAYA, HOYALTAS y SIERRA ALTA. En esta última población la planta se desarrolla en una una zona de suelo compacto con una densa población de herbáceas. 


Sobre las poblaciones de Erodium celtibericum en la Sierra de El Pobo se puede concluir:

· Altitud superior a los 1600 m.s.n.m.
· Se ubican principalmente en suelo muy removido. Ello se genera sobre todo en la ladera W fracturada por la falla del Alfambra y azotada por el cierzo y el hielo, lo que genera canchales.
· En general el núcleo de la población se concentra en la parte S del cerro elevado, rodeándolo y ascendiendo hasta la cima, tanto en su ladera E como la W, y luego siguiendo la cresta se extiende longitudinalmente hacia el N.
· En todos los casos, pese a nuestra falta de formación botánica y a falta de confirmación, nos atrevemos a afirmar que se localiza en comunidades donde es acompañada de: Thymus godayanus, Erinacea anthyllis, Anthyllis vulneraria, Paronchya kapela, Sedum album, Potentilla cinerea, Carex humilis, Festuca hyztrix, Koeleria vallesiana, Helianthemum apenninum, Helianthemum canum Odontitis longiflora.

En relación a los cinco transectos que controlamos desde el año 2014, mediante trazados lineales de 50 metros ...


... en los que a intervalos de 50 cm. estudiamos e identificamos a nivel de individuo las poblaciones localizadas dentro de un cuadrado de 50 cm. de lado.


Durante los años 2016 y 2017, en ambos casos, durante los meses de junio, julio y agosto hubo sucesivas olas de calor y ausencia de lluvias, que se prolongaron hasta finales de agosto. Esto acrecentó la sequía de las tres estaciones previas arrastrada de los años anteriores. Durante el verano solamente se recibió precipitación desde las extensas nieblas que se concentraban algunos días en los altos y generaban el efecto de lluvia horizontal, al condensarse en árboles y plantas. Se dieron también algunas escasas tormentas, sin que nos consten grandes precipitaciones de granizo, como sí hubo en el año 2016. Este año, en el momento de realizar los transectos,  detectamos una gran marchitación de plantas. En el siguiente se produjo la muerte de esas plantas.


Esta observación nos permite valorar la capacidad de recuperación tras esta situación de estrés y hemos comprobado que, en efecto, aquella marchitez ha generado mortandad. Por ello nos atrevemos a sugerir que las precipitaciones de granizo, al golpear y helar las partes tiernas de las plantas, las dañan al sorprenderlas sin haber desarrollado mecanismos de protección frente al hielo y al frío. En cuanto a la abundancia de flor y fruto venimos observando que en los transectos 1, 2 y 5, estos son escasos, no así en los transectos 3 y 4. Sobre todo el transecto 2, en parte también el 1, se ubican en una zona extrema, muy venteada y donde el frío ve intensificado por el viento.

No hemos observado que la explosicón demográfica de la cabra montés (Capra pyrenaica hispanica) incida negativamente en estas plantas.


Tenemos pendiente la observación de insectos que acompañan a las poblaciones de Erodium celtibericum. Su presencia puede ser favorable, ayudando a la polinización de la planta, o causante de herbivorismo al alimentarse de sus hojas. En estos años hemos comprobado en alguna visita estival realizada la presencia de la mariposa Aricia morronensis en el sector de los transectos 3 y 4, así como en los transectos 1 y 2, donde en el mes de agosto se llegaron a detectar hasta doce individuos. Esta mariposa utiliza como planta nodriza a plantas del género Erodium. Hasta la fecha sólo estaba citada en el Portillo de Guadalaviar, en Erodium glandulosum y en Penyagolosa en Erodium celtibericum.

El seguimiento individualizado de cada ejemplar nos ha permitido hacer un seguimiento de su demografía. Plantas que hemos conocido el momento en que aparecieron como plántulas y su evolución, algunas murieron al siguiente año, otras continúan creciendo. O plantas adultas que una año comienzan adquirir un aspecto marchito y que encontramos muertas al siguiente.

Acompañamos una tabla con un resumen de los datos de los últimos cuatro años: 


Es pronto para ofrecer conclusiones pero nuestro compromiso de continuar con las observaciones durante diez años nos ofrecerá la oportunidad de conocer la demografía y vida de la planta. 

Ángel Marco 

domingo, 10 de junio de 2018

SEGUIMIENTO DE AVES INVERNANTES. ENTRE LA CIENCIA CIUDADANA Y EL TURISMO ORNITOLÓGICO

El programa de Seguimiento de Aves Comunes Invernantes (SACIN) es una iniciativa de ciencia ciudadana puesta en marcha en 2008 por SEO/BirdLife y que tiene como objetivo principal el conocer la evolución de las poblaciones de las aves comunes en época invernal. Esto contribuye a determinar el estado de conservación de cada especie y, en paralelo, la posible influencia del cambio climático. 


Desde entonces, más  de 600 voluntarios recorren los campos, montes, humedales y pueblos españoles para anotar las aves que observan en dos momentos, entre el 1 de noviembre y el 15 de febrero

Y, desde este invierno, el Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra se ha querido sumar a este programa con el propósito de conocer las poblaciones de aves invernantes que tienen como hábitat la Arboleda Singular "Ribera de Chopo Cabecero" que discurre entre Jorcas, Ababuj y Aguilar del Alfambra. Un hábitat singular formado por el río, la dehesa de chopos cabeceros, los setos arbustivos y los campos de su entorno, tanto de secano (cereal) como de regadío (huertos).

El método consiste en realizar caminando a paso lento ocho recorridos consecutivos (de unos 500-700 m de longitud) empleando en cada uno de ellos 15 minutos mientras se registran todas las aves que se ven o se oyen, cuidando de no duplicar la anotación de los mismos ejemplares. 


La primera jornada de campo se realizó el pasado 20 de diciembre de 2017 siendo registrados 509 ejemplares de 22 especies de aves. 

La segunda jornada tuvo lugar el 19 de Enero de 2018 siendo anotados 150 individuos de 16 especies.

Esta son las listas indicándose los nombres común y científico, así como los ejemplares observados en cada una de las dos fechas:

Mirlo común (Turdus merula): 13 / 13
Chova piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax): 60 / 0
Pinzón vulgar (Fringilla coelebs): 170 / 93
Pardillo común (Carduelis cannabina): 83 / 0
Escribano soteño (Emberiza cirlus): 3 / 2
Carbonero común (Parus major): 9 / 10
Zorzal real (Turdus pilaris): 128 / 0
Corneja negra (Corvus corone): 7 / 11
Agateador común (Certhia brachydactyla): 1 / 1
Jilguero (Carduelis carduelis): 1 / 0
Esmerejón (Falco columbarius): 1 / 0
Pinzón real (Fringilla montifringilla): 15 / 0
Milano real (Milvus milvus): 1 / 0
Herrerillo común (Parus caeruleus): 1 / 4
Picogordo (Coccothraustes coccothraustes). 2 / 1
Pito real (Picus viridis): 1 / 1
Pico picapinos (Dendrocopos major): 1 / 1
Verderón común (Carduelis chloris): 1 / 0
Gorrión molinero (Passer montanus): 1 / 0
Escribano triguero (Emberiza calandra): 8 / 0
Zorzal común (Turdus philomelos): 0 / 1
Trepador azul (Sitta europaea): 0 / 2
Gavilán común (Accipiter nisus): 0 / 2
Ánade azulón (Anas plathyrynchos): 0 / 3
Buitre leonado (Gyps fulvus): 0 / 1
Mito (Aegithalos caudatus): 0 / 4

En cada uno de los ocho recorridos del itinerario se caracteriza el hábitat. Con estos datos, integrando la información proporcionada por todos los voluntarios durante una larga serie de años, se analizan los resultados y se obtienen las tendencias de las poblaciones.

Nosotros no podemos sacar conclusiones con un par de muestreos. Pero ya apuntan ciertas tendencias. Hay más ejemplares y una mayor riqueza en especies al inicio del invierno.

La población invernante de pinzón vulgar es importante. Se les observa alimentándose en los rastrojos y tienden a refugiarse en los arbustos y árboles vecinos


La ribera es un ambiente apropiado para el zorzal real, empleando los espinos para consumir sus frutos (gabardera, vizcodero) y las ramas altas de los chopos cabeceros.


El Alto Alfambra acoge reúne poblaciones discretas de algunas especies estrictamente invernantes en este territorio, como es el caso de pinzón real ...


el picogordo ....


Estas poblaciones de aves invernantes y las de otras especies también presentes en esta dehesa fluvial y en los campos cercanos es un recurso alimenticio temporal aprovechado por ciertas rapaces de presencia igualmente invernante en la zona.

Una de ellas, el esmerejón ...


... es propia de ambientes abiertos.

La otra, el gavilán común ...


... lo es de espacios arbolados.

También hay otras rapaces invernantes, como el milano real ...


y el aguilucho pálido, este no observado en ninguno de los dos muestreos.

Es muy probable que sea una casualidad, pero en varias especies de hábitos sedentarios con tendencia a mantener territorialidad los datos son muy similares en ambos muestreos. Esto ocurre con el mirlo común, el carbonero común, el escribano soteño ...


el pico picapinos, el agateador común o el pito real ...


Esta es la primera campaña de lo que esperamos sea una larga serie. Esto permitirá conocer la comunidad de aves en la Arboleda Singular "Ribera de Chopo Cabecero" del Alto Alfambra lo que ayudará a tener argumentos para difundir este espacio como un destino con personalidad propia para el turismo ornitológico, un sector emergente dentro del turismo rural y de naturaleza. 

Chabier de Jaime (texto) y Carlos Pérez Naval (fotografías)